{"id":2196,"date":"2021-04-09T08:00:00","date_gmt":"2021-04-09T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=2196"},"modified":"2022-02-09T13:33:31","modified_gmt":"2022-02-09T13:33:31","slug":"las-monumentales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/las-monumentales\/","title":{"rendered":"Las Monumentales"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Ernesto Rivera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSer actual significa estar presente.\u201d&nbsp;<\/em><br><em>Paolo Virno<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2198\" srcset=\"https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/elmitin.do\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/02.Encubrimiento-Joiri-Minaya-foto-por-Sofia-Marcos-1-900x600.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Encubrimiento (2021) por la artista Joiri Minaya. Cr\u00e9ditos de imagen: Sof\u00eda Marcos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><br>El pasado 18 de enero, la artista dominicana Joiri Minaya<sup>1<\/sup> realiz\u00f3 la intervenci\u00f3n p\u00fablica titulada \u201cEncubrimiento<sup>2<\/sup>\". La obra tuvo lugar en el Parque Col\u00f3n y provoc\u00f3 innumerables reacciones. De la acci\u00f3n particip\u00f3 y se hizo eco Mario Esteban Sosa, quien es regidor por la Circunscripci\u00f3n 1 del Distrito Nacional. Coincid\u00edan estas cosas con la circulaci\u00f3n urbana restringida causada por la pandemia. Minaya cubri\u00f3 la estatua de Col\u00f3n con una tela estampada de su creaci\u00f3n<sup>3<\/sup>. Lo hizo en las primeras horas de la ma\u00f1ana raz\u00f3n por la cual muchas personas solo alcanzaron a ver el registro fotogr\u00e1fico luego que la intervenci\u00f3n fue removida por las autoridades. Borrando la delgada l\u00ednea entre lo real y lo virtual, y apuntando al elemento potencial del arte, pocas horas despu\u00e9s alguien preguntaba en Instagram si el hecho hab\u00eda pasado de verdad o si se trataba de un fotomontaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las fotograf\u00edas y las estatuas refieren a la muerte, porque congelan el tiempo y traen al presente lo que ya no est\u00e1. El valor simb\u00f3lico de las estatuas consiste en mantener vivas las im\u00e1genes, a veces la de una persona ausente<sup>4<\/sup>. El valor tot\u00e9mico de las esculturas es una condici\u00f3n que los sectores de poder conocen bien, pues est\u00e1n interesadas en poblar con s\u00edmbolos para mantener invariable el estado de las cosas tanto como sea posible. Las esculturas p\u00fablicas son expresiones materiales de ideas abstractas provenientes del imaginario de un colectivo o de un proyecto ideol\u00f3gico en particular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras del poeta mexicano Tom\u00e1s Segovia, en todo <em>decir<\/em> hay siempre un <em>querer decir<\/em>. Esa teor\u00eda para lo textual puede extenderse a otras formas de producci\u00f3n cultural como el discurso de un conjunto estatuario. En una obra est\u00e1 el mensaje expl\u00edcito, que es inmediatamente visible y, en otro nivel sem\u00e1ntico no tan inmediato, el subtexto, lo que no se dice pero queda impl\u00edcito por la interpretaci\u00f3n. Sobre todas las implicaciones de la obra \u201cEncubrimiento\u201d (Joiri Minaya, 2021), los detalles de la puesta en acci\u00f3n y el papel de las instituciones culturales privadas en su relaci\u00f3n con las y los artistas no podr\u00e9 abundar en este art\u00edculo. En cambio, me detendr\u00e9 en un punto particular que llam\u00f3 mi atenci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de leer m\u00e1s de mil comentarios en diferentes cuentas sociales, y constatar la polarizaci\u00f3n de opiniones sobre la figura hist\u00f3rica de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, identifiqu\u00e9 un puente com\u00fan entre facciones. Tanto quienes apoyaron la acci\u00f3n de la artista como quienes se le opusieron coinciden en que cubrir la estatua del hombre hizo visible la subordinaci\u00f3n de la mujer al pie del conjunto escult\u00f3rico. Los anacr\u00f3nicos defensores de Col\u00f3n, en su mayor\u00eda hombres de la tercera edad que andan preocupados por el \u201cborramiento de la historia\u201d, se enfrascaban en defender la conquista por su valor \u201ccivilizatorio\u201d<sup>5<\/sup>. Al mismo tiempo, en un gesto como de condolencia, intentaban empatizar con los comentarios que reclamaban un mejor lugar para la representaci\u00f3n femenina. Hubo consenso sobre la figura de la mujer ind\u00edgena; para ella se ped\u00eda otro estatus en lugar de permanecer en el escal\u00f3n m\u00e1s bajo del pedestal a los pies de la figura arquet\u00edpica del exterminio de su pueblo. Todo el ir y venir de opiniones y contra-opiniones (a veces terriblemente absurdas) compet\u00edan con la obra misma. Fueron una excelente oportunidad para identificar nuestras contradicciones hist\u00f3ricas y conectar ideas abstractas con instancias concretas de la cotidianidad dominicana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La estatua en cuesti\u00f3n fue hecha en bronce en el a\u00f1o 1887 por un escultor franc\u00e9s llamado Ernest Charles Guilbert quien a su vez era disc\u00edpulo del famoso escultor Henri Chapu. Francia viv\u00eda los tiempos de la Tercera Rep\u00fablica. Mientras tanto, en la isla se redact\u00f3 una nueva Constituci\u00f3n Dominicana y el gobierno ratific\u00f3 el acuerdo suscrito con los franceses iniciado en septiembre de 1882 por el general Gregorio Luper\u00f3n. El <em>Tratado de Comercio y Navegaci\u00f3n entre la Rep\u00fablica Dominicana y la Rep\u00fablica Francesa<\/em>, entre otras cosas, establec\u00eda una extraordinaria paridad entre un ciudadano franc\u00e9s y un ciudadano dominicano. Con el cambio de gobierno, la oficina ejecutiva pas\u00f3 de Puerto Plata a Santo Domingo. El Parque Col\u00f3n, que entonces se llamaba Plaza Paseo de la Catedral, volvi\u00f3 a ser el centro del poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico y eclesi\u00e1stico; el lugar de la clase gobernante y el escenario de los m\u00e1s importantes emplazamientos p\u00fablicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para colocar al d\u00eda de hoy la estatua de Col\u00f3n en el contexto cultural de su origen bastar\u00e1 decir que en esos a\u00f1os se discut\u00eda ardientemente si Juan Pablo Duarte era o no el padre fundador de la patria y si merec\u00eda o no una estatua<sup>6<\/sup>; se deliberaba si la mujer dominicana era digna o no de recibir educaci\u00f3n formal y si ellas pod\u00edan tener participaci\u00f3n en las votaciones electorales<sup>7<\/sup>. A finales del siglo XIX, los presidentes dominicanos viajaban en barco de un extremo del territorio al otro por motivos de seguridad y la pen\u00ednsula de Saman\u00e1 se ofrec\u00eda a la venta como hoy se comercian las reservas naturales del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que es tambi\u00e9n en 1887 cuando se traduce del franc\u00e9s el C\u00f3digo Penal Dominicano mismo que en el 2021 se est\u00e1 sometiendo a revisi\u00f3n. No es il\u00f3gico pensar que la idea de mujer de ese C\u00f3digo es la de hace ciento treinta y cuatro a\u00f1os atr\u00e1s. Para entonces la medicina no hab\u00eda implementado de forma universal los principios de la asepsia y la mortalidad materna era lo com\u00fan pues procedimientos quir\u00fargicos tan comunes hoy como las ces\u00e1reas eran el objeto de la investigaci\u00f3n de los obstetras europeos. Imaginemos qu\u00e9 tiempos tan convulsos y dif\u00edciles para la joven naci\u00f3n dominicana tratando de avanzar en medio del humo del tabaco, el humo de los ingenios y el ego de sus caudillos. Un pa\u00eds aspirando a ser un \u201cPar\u00eds chiquito\u201d con una estatua de Crist\u00f3bal Col\u00f3n hecha en bronce para el centro de su ciudad capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un pedazo de papel manuscrito, casi condenado al olvido, se resguarda en nuestro Archivo General de la Naci\u00f3n un dato revelador. Dice el acta de la Sesi\u00f3n Extraordinaria del Congreso del 3 de marzo de 1882 que un regidor de apellido Pellerano ten\u00eda los datos y costos por honorarios de un escultor italiano llamado Santo Saccomanno a quien se le encargar\u00eda hacer la obra monumental. Como de costumbre, tanto ayer como hoy, el Congreso form\u00f3 una comisi\u00f3n especial para el proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe pensar que la idea quiz\u00e1s estuvo promovida por importantes familias italianas asentadas en Santo Domingo. Algunas de esas familias eran genovesas y ten\u00edan un amplio control del comercio en los puertos dominicanos<sup>8<\/sup>. Saccomanno era experto en conjuntos escult\u00f3ricos para criptas y mausoleos pero contrario al estoicismo de las estatuas neocl\u00e1sicas francesas, en Italia se valoraba el realismo de los gestos y las expresiones de las esculturas. Aparece en internet una peque\u00f1a estatuilla de bronce firmada por Saccomanno que me gusta pensar que fue su ejercicio preliminar para la figura ind\u00edgena en el conjunto escult\u00f3rico propuesto para la ciudad de Santo Domingo porque presenta a una mujer resistente<sup>9<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al clima local de la \u00e9poca, como en muchos otros estados naciones del continente, en Rep\u00fablica Dominicana sobreviv\u00eda el intento de anexi\u00f3n, la aspiraci\u00f3n civilizatoria, el deseo de congraciarse con una naci\u00f3n m\u00e1s grande. Es decir, un impulso colonial pero a la inversa. Trayendo la estatua de un escultor franc\u00e9s se creaba la falsa ilusi\u00f3n de que Santo Domingo volver\u00eda a su condici\u00f3n de \u201cprimada de Am\u00e9rica\u201d que todas las poes\u00edas y novelas locales lloraban con tremenda melancol\u00eda<sup>10<\/sup>. M\u00e1s a\u00fan porque en 1892 se celebraban los cuatrocientos a\u00f1os \u201cdel encuentro entre dos mundos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si avanzamos cien a\u00f1os veremos que la figura del \u201calmirante de la mar Oc\u00e9ano don Crist\u00f3bal Col\u00f3n\u201d volver\u00e1 a reactivarse para la celebraci\u00f3n de los \u201c500 A\u00f1os del Descubrimiento y Evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica<sup>11<\/sup>\u201d. En 1992 el gobierno dominicano estaba encabezado por Joaqu\u00edn Balaguer quien reedit\u00f3 para la ocasi\u00f3n su libro de poes\u00edas \u201cGu\u00eda Emocional de la Ciudad Rom\u00e1ntica\u201d mientras ordenaba esconder la pobreza de Santo domingo detr\u00e1s del Muro de la Verg\u00fcenza<sup>12<\/sup>. La ciudad ocultaba tambi\u00e9n el trauma causado por sus \u00f3rdenes sangrientas. En el Puerto de Santo Domingo estaba el barco Aventura 92 capitaneado por un duque espa\u00f1ol que dec\u00eda ser descendiente directo de Crist\u00f3bal Col\u00f3n. La pregunta de la \u00e9poca era si los restos exhumados en Santo Domingo pertenec\u00edan a los del almirante. La juventud llenaba \u00e1lbumes con postales de la Zona Colonial y en medio del alboroto y el despilfarro cada cierto tiempo se avanzaba el programa de televisi\u00f3n Informativo 500, que era el \u00f3rgano de difusi\u00f3n oficial para la celebraci\u00f3n del V Centenario<sup>13<\/sup>. En uno de esos programas, la conductora Lil Despradel entrevista a Pedro Verg\u00e9s (futuro Ministro de Cultura) quien intentaba alejarse de las supersticiones en torno a la figura de Col\u00f3n que aparec\u00edan m\u00e1s vivas que nunca luego de la publicaci\u00f3n del libro \u201cFuk\u00fa\u201d por el poeta ruso Evgueni Evtushenko<sup>14<\/sup>. A veces es necesario que un forastero llegue a un lugar para pensar ese lugar m\u00e1s all\u00e1 de lo inmediato. Como una forma de resistencia a la maquinaria colonialista era de mala suerte decir el nombre Col\u00f3n y popularmente se dec\u00eda que la estatua de bronce se\u00f1alando al norte maldec\u00eda todo lo que le quedaba al frente<sup>15<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que est\u00e1 m\u00e1s inmediatamente al norte de la estatua de Col\u00f3n es la figura de una mujer. \u00bfQui\u00e9n es ella?&nbsp; Ciertamente no es una mujer ind\u00edgena. Si hacemos un ejercicio retroactivo para contrastar con los datos hist\u00f3ricos del monumento veremos que su notorio afrancesamiento, como el de una Marianne parisina que gu\u00eda al pueblo, resulta poco convincente. M\u00e1s bien es una mujer disfrazada de indumentarias prehisp\u00e1nicas pero con convicciones patriarcales y colonialistas que se coloca a s\u00ed misma como un modelo digno de emulaci\u00f3n. Recuerda la iron\u00eda de la opulencia dominicana que ve los problemas del pa\u00eds desde la comodidad de las torres<sup>16<\/sup> y se disfraza de taina en las fiestas de los clubes privados<sup>17<\/sup>. La mano isabelina escribiendo \u201cIlustre y Esclarecido Var\u00f3n\u201d a la de aquella que alcanza o mantiene su estatus social adulando a \u201csu se\u00f1or\u201d mientras que al mismo tiempo, y en la forma de una neo-encomienda somete a otras mujeres a condiciones sociales escandalosas sin afectarse por las maneras tan obvias en las que los privilegios de su clase atraviesan los temas concernientes a su propio g\u00e9nero. Y no conformes con eso, este grupo de mujeres se enorgullecen en pasar ese legado a sus descendientes en forma de tutor\u00edas. Especialmente a las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes de la familia que, siendo hostigadas por la presi\u00f3n social, invierten su juventud en buscar una pareja que las \u201crepresente\u201d. Es decir, se colocan ellas mismas a los pies del pedestal por no cuestionar lo que otras mujeres adultas escriben para ellas.&nbsp; Es vergonzoso pensar que demasiadas se\u00f1oras flotando en la abundancia despiertan cada ma\u00f1ana para agotar agendas triviales. Son amantes de los trajes de gala, de las reuniones para c\u00f3cteles, de las aperturas de exhibiciones con pinturas melanc\u00f3licas o la membres\u00eda en clubes literarios para hablar de Chopin o Flaubert. Su funci\u00f3n social se reduce a perpetuar una construcci\u00f3n social particular de la mujer: la mujer como monumento. Es esa mujer que vive en el presente bajo un falso reconocimiento, impidiendo en otras la posible-mujer del presente por el orgullo del aura de la mujer patriarcal del pasado.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, no todas coinciden con este perfil. Pero da la impresi\u00f3n que para la mujer conservadora dominicana (sin importar su clase o su religi\u00f3n), las mujeres que acampan o luchan para la inclusi\u00f3n de las 3 Causales en el C\u00f3digo Penal Dominicano son una imagen de la mujer salvaje de la que intentan separarse. Solo as\u00ed se explica la apat\u00eda que sienten hacia ellas aunque les sean deudoras de muchas de sus libertades, incluidas sus libertades de culto. Esa mujer que vive acomodada en una servidumbre voluntaria es la m\u00e1s peligrosa de todas porque pocas veces se detiene a formar una opini\u00f3n pol\u00edtica independiente que al menos equilibre la gobernanza inmediata de las casas que cohabitan con los hombres que ostentan el poder del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, esa mujer dominicana dif\u00edcilmente se detiene a pensar en el drama de las mujeres y las ni\u00f1as pobres, mucho menos a sentir por ellas y motivar desde su lugar de acci\u00f3n los cambios estructurales que el pa\u00eds necesita m\u00e1s all\u00e1 de la pena. Quiz\u00e1s corresponder\u00e1 a las mujeres j\u00f3venes el plantear por ellas mismas un escenario diferente que incluya a todas con igualdad de derechos. Quiz\u00e1s la decisi\u00f3n m\u00e1s transformadora consista en algo tan simple como revisar el grado de diversidad y de inclusi\u00f3n en sus c\u00edrculos de amistad. Es decir, hibridar los afectos, cultivar amistades con otras y otros que piensan distinto y desde esa democracia de la amistad hacer crecer los esfuerzos para buscar el bien de un colectivo mayor que el c\u00edrculo habitual de relaciones<sup>18<\/sup>.&nbsp; Por&nbsp; esa y muchas otras razones es importante que el conservadurismo enceguecido sea confrontado con las im\u00e1genes de la realidad, as\u00ed sea a trav\u00e9s de nuevos actos de Encubrimiento.&nbsp; Ese es un compromiso social con \u201cel decir y el querer decir\u201d que ha costado vidas y exilios de muchas personas al frente de las luchas sociales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El arte y la pol\u00edtica coinciden en la predisposici\u00f3n a los desplazamientos de las ideas. En los mejores casos, es decir cuando ambos oficios cumplen su rol social, potencian el reconocimiento entre las personas y el reconocimiento de los lugares para las relaciones entre personas. La funci\u00f3n pol\u00edtica del arte es, entre otras cosas, ensanchar la esfera de lo que es p\u00fablico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><br><sup>1<\/sup>Ver m\u00e1s de la artista aqu\u00ed: http:\/\/www.joiriminaya.com\/<br><sup>2<\/sup>Encubrimiento de Joiri Minaya, fue un proyecto de arte que cont\u00f3 con la curadur\u00eda de Yina Jimenez Suriel.Para ver un conversatorio del proyecto consultar el archivo del programa radial Hablemos Claro del 19 de enero de 2021. Ver aqu\u00ed:https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eYZA1SxOLh0<br><sup>3<\/sup>De la nota de prensa de Encubrimiento: \u201cLa obra es una intervenci\u00f3n donde se arropa la escultura con un lienzo de tela dise\u00f1ado con im\u00e1genes de plantas medicinales, rituales y venenosas que eran utilizadas por las y los ta\u00ednos, pobladores originarios de la isla, y por las y los africanos esclavizados en su lucha contra el colonizador. Bija, guao, tabaco, guayac\u00e1n, yuca, aj\u00ed y ceiba, son algunas de las plantas que la artista utiliza como s\u00edmbolos de esos procesos de resistencia y que siguen siendo parte de la cotidianidad dominicana.\u201d<br><sup>4<\/sup>Existe relaci\u00f3n lexical directa entre las palabras estado, estatus y estatuas. La palabra egipcia para escultor era \u201cel que mantiene vivo\u201d.&nbsp;<br><sup>5<\/sup>Quiz\u00e1s las m\u00e1s imponente representaci\u00f3n pict\u00f3rica en el pa\u00eds de este hecho hist\u00f3rico est\u00e1 en el Instituto Polit\u00e9cnico Loyola de San Crist\u00f3bal. Se trata de los murales del artistas espa\u00f1ol Vela Zanetti debajo de la c\u00fapula central del centro educativo. Sin embargo, es una representaci\u00f3n matizada.&nbsp;&nbsp;<br><sup>6<\/sup>El importante discurso frente al Congreso Nacional en 1894 puede leerse aqu\u00ed: <a href=\"http:\/\/colecciones.agn.gob.do\/opac\/ficha.php?informatico=00096241PI&amp;codopac=OPPUB&amp;idpag=1096138020&amp;presenta=digitaly2p#viajeinicial\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/colecciones.agn.gob.do\/opac\/ficha.php?informatico=00096241PI&amp;codopac=OPPUB&amp;idpag=1096138020&amp;presenta=digitaly2p#viajeinicial<\/a> Entre otras cosas, se describe la participaci\u00f3n estrat\u00e9gica de nacionales haitianos en la lucha por la Independencia Dominicana de 1844.&nbsp;&nbsp;<br><sup>7<\/sup>La lucha por el derecho a la educaci\u00f3n elemental de las mujeres estaba liderada por Salom\u00e9 Ure\u00f1a y por Eugenio Mar\u00eda de Hostos.<br><sup>8<\/sup>La Marina de Guerra Dominicana fue fundada por un italiano de apellido Cambiaso.&nbsp;<br><sup>9<\/sup>Ver la escultura titulada a veces Mujer Desnuda y otras veces como Amazonas: <a href=\"https:\/\/www.mutualart.com\/Artwork\/AMAZONE\/6943F79C124FCA81\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.mutualart.com\/Artwork\/AMAZONE\/6943F79C124FCA81<\/a><br><sup>10<\/sup>Como \u201cRuinas\u201d de Salom\u00e9 Ure\u00f1a, o en otra obra literaria completamente distinta y llena de inferencias racistas \u201cCosas A\u00f1ejas\u201d por Nicol\u00e1s Penson.&nbsp;<br><sup>11<\/sup>La iglesia Cat\u00f3lica jug\u00f3 un papel determinante en las celebraci\u00f3n del V Centenario<br><sup>12<\/sup>Construido en 1992, el Muro de la Verg\u00fcenza separaba el Faro a Col\u00f3n de la deprimente realidad social de Villa Duarte, en Santo Domingo Este.&nbsp;&nbsp;<br><sup>13<\/sup>Es importante recordar, para entender mejor el lugar en donde estamos hoy que para 1992 la oficina de cultura y la oficina de patrimonio eran una misma cosa, porque la cultura era la Ciudad Colonial.<br><sup>14<\/sup>Ver m\u00e1s sobre esta curiosidad cultural en el blog del poeta dominicano Frank B\u00e1ez <a href=\"http:\/\/revistapingpong.blogspot.com\/2007\/08\/notas-sobre-el-libro-fuku-de-evgueni.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/revistapingpong.blogspot.com\/2007\/08\/notas-sobre-el-libro-fuku-de-evgueni.html<\/a><br><sub><sup>15<\/sup><\/sub>El Plus Ultra, el m\u00e1s all\u00e1, las tierras por conquistar.<br><sup>16<\/sup>Ir\u00f3nicamente, el sector residencial m\u00e1s lujoso del pa\u00eds recibe el nombre de Los Cacicazgos.&nbsp;<br><sup>17<\/sup>La fascinaci\u00f3n exotizante de la cultura ta\u00edna tiene larga data. La ret\u00f3rica de poder, que siempre muestra una sensibilidad del anticuario, es proclive al reciclaje nost\u00e1lgico de elementos de la historia solo para alterar sus significados. Anacaona significa \u201cFlor de Oro\u201d, nombre elegido por el dictador Rafael Leonidas Trujillo para su hija Flor de Oro Trujillo Ledesma.&nbsp;<br><sup>18<\/sup>\u201cLas sociedades desiguales s\u00f3lo pueden funcionar gracias a una multitud de relaciones igualitarias\u201d J. Ranciere en Hatred of Democracy. Verso Books, 2014. pp.48&nbsp;<br><sup>19<\/sup>\u201cEncubrimiento\u201d Joiri Minaya, 2021.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La artista dominicana Joiri Minaya realiz\u00f3 la intervenci\u00f3n p\u00fablica titulada \u201cEncubrimiento\u201d. La obra provoc\u00f3 innumerables reacciones.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":12,"featured_media":2198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[179],"class_list":["post-2196","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-cultura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2196"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2203,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2196\/revisions\/2203"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}