{"id":2651,"date":"2021-11-08T14:29:50","date_gmt":"2021-11-08T14:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=2651"},"modified":"2022-01-26T22:35:56","modified_gmt":"2022-01-26T22:35:56","slug":"la-clase-media-despolitizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/la-clase-media-despolitizada\/","title":{"rendered":"La clase media despolitizada"},"content":{"rendered":"<p>Columna de opini\u00f3n por <strong>Elvin Calca\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente asistimos a un proceso de derechizaci\u00f3n generalizada en nuestras sociedades. Lo cual se constata f\u00e1cticamente en esos discursos de ultraderecha y ultraliberales que hoy tienden a presentarse con normalidad. Lo hacen porque, siguiendo a Lakoff, decimos hay unos marcos de opini\u00f3n previamente instalados que permiten que circulen como verdades. As\u00ed, cuando aparecen en medios espa\u00f1oles la gente de Vox diciendo las barbaridades que dicen, o un Javier Milei en Argentina proponiendo locuras que en la pr\u00e1ctica acabar\u00edan con los derechos sociales, estas ideas penetran en el sentido com\u00fan de millones porque estimulan consensos ya arraigados. Se vincula, de ese modo, la xenofobia de Vox o el ultraliberalismo de Milei con valores como seguridad y libertad. No importa que sean cosas tan reprobables como criminalizar al migrante o sugerir modelos econ\u00f3micos insolidarios que nunca en la historia han generado bienestar colectivo. Lo importante es se diga de tal forma que conecten con valores existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de una sociedad c\u00f3mo la dominicana esta derechizaci\u00f3n no se expresa en t\u00e9rminos de disputas ideol\u00f3gicas expl\u00edcitas. Es notorio el proceso de desideoligizaci\u00f3n que ha venido experimentado nuestro pa\u00eds en al menos las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Lo cual sac\u00f3 del centro de la disputa pol\u00edtica aquellos significantes ideol\u00f3gicos que, en el pasado, orientaron la configuraci\u00f3n del paisaje de opciones pol\u00edticas en el pa\u00eds. Actualmente es imposible dividir el escenario pol\u00edtico dominicano en sentido de izquierda y derecha o de progresismo y conservadurismo pues no hay alternativas pol\u00edticas claramente diferenciadas en sentido ideol\u00f3gico. Una ideolog\u00eda no se define tanto en el \u00e1mbito del diagn\u00f3stico sobre los problemas fundamentales de una sociedad, sino que especialmente en la esfera de las soluciones. Porque para proponer alguna soluci\u00f3n a un problema estructural como pobreza o inseguridad hay partir de ideales. Es decir, de un horizonte valorativo al que consideramos debe dirigirse la sociedad. Esto es parte de lo que en t\u00e9rminos de Max Weber se entiende como concepci\u00f3n de mundo. Y es ah\u00ed, en el campo de nuestras concepciones de mundo, donde intervienen decisivamente las ideolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que si analizamos las soluciones que proponen la inmensa mayor\u00eda de partidos en el pa\u00eds, \u00e9stas no difieren en materia ideol\u00f3gica. Puesto que pr\u00e1cticamente todas se inscriben en un mismo horizonte y consenso dominantes. En mi criterio se lleg\u00f3 a esta situaci\u00f3n por la forma en que en nuestro pa\u00eds la racionalidad neoliberal se apoder\u00f3 de lo que en Gramsci es el \u201cEstado integral\u201d. Esto es, la integraci\u00f3n entre las esferas de la sociedad civil y de la pol\u00edtica. Llegado a este punto es preciso caracterizar esa clase media despolitizada que, cabe destacar, en la configuraci\u00f3n social dominicana es el actor clave en la sociedad civil. Son tres los elementos que m\u00e1s claramente la definen. El primero es su car\u00e1cter aspiracional: es un sector que no es ni pobre ni rico pero que se proyecta en los ricos. Esto hace que se distancie de los que considera por debajo suyo que son las clases populares y excluidas. El pobre representa lo que la persona de clase media no quiere ser tanto en un sentido econ\u00f3mico como \u2013y esto es lo determinante\u2013 en t\u00e9rminos simb\u00f3licos en referencia al lugar a ocupar dentro del orden simb\u00f3lico social. <\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed viene el segundo elemento: la cuesti\u00f3n meritocr\u00e1tica. La clase media considera que lo que tiene es debido a m\u00e9ritos en tanto que los que se quedan atr\u00e1s es porque \u201cno se esfuerzan\u201d. Y ese esfuerzo no s\u00f3lo tiene que ver con trabajo sino con que entiende es el \u00fanico sector que paga impuestos adecuadamente. Este aspecto implica un doble juego porque la clase media se asume en una suerte de punto medio injusto: los pobres de abajo \u201cno pagan\u201d impuestos porque el gobierno los exime de ello por \u201cpopulismo\u201d, y los ricos de arriba tampoco por privilegios. Vemos, pues, que la idea de la meritocracia llegado a un punto hace que la clase media rompa con los ricos en quienes se proyecta. Pero veremos que luego vuelve al primer punto de partida.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Y aqu\u00ed el tercer elemento: la clase media rechaza la pol\u00edtica porque la considera \u201ccorrupta\u201d. Todos los pol\u00edticos son malos pues representan corrupci\u00f3n, \u201cpopulismo\u201d, etc. Los buenos son los que se esfuerzan y \u201cno viven de la pol\u00edtica\u201d. Es decir, la clase media y los ricos. En este sentido impera la idea de que el rico es producto del esfuerzo y del riesgo. Por eso, como dijimos, si bien en un punto la clase media apunta contra los ricos en otro los legitima nuevamente. As\u00ed pues, el car\u00e1cter tendencialmente neoliberal de buena parte de esta clase media. Esto es, su inclinaci\u00f3n a rechazar la pol\u00edtica al entenderla como lugar que niega las verdades econ\u00f3micas. Adem\u00e1s, al considerarla como \u00e1mbito moralmente opuesto al de la econom\u00eda donde se \u201ccompite libremente\u201d y ganan los que \u201cse esfuerzan\u201d. De ese modo, tiende a evaluar la pol\u00edtica desde valoraciones de tipo econ\u00f3micas: si un congreso es \u201ccaro\u201d hay que reducirlo o bien eliminarlo y si los partidos pol\u00edticos reciben dinero de \u201cmis impuestos\u201d es un esc\u00e1ndalo. Todo ello conforma la actual despolitizaci\u00f3n de dicha clase media. Lo cual, por otra parte, explica su inclinaci\u00f3n a la antipol\u00edtica debido a que concibe lo colectivo desde el imaginario de la primac\u00eda de la competitividad individual. Por ello, es esta clase media el actor clave a la hora de configurar la derechizaci\u00f3n actual de nuestras sociedades. Impulsando un populismo antipol\u00edtico que propone soluciones en clave neoliberal a problemas de inseguridad, ineficiencia de servicios p\u00fablicos, precarizaci\u00f3n y otros que crea el propio neoliberalismo. Exige menos pol\u00edtica para solucionar dificultades surgidas espec\u00edficamente por falta de pol\u00edtica. Por pol\u00edtica, dicho lo anterior, entendemos la acci\u00f3n colectiva y que no hay soluciones individuales a los grandes problemas colectivos.<br><br>Postdata: aprovecho este cierre para dirigirme a liberales o conservadores rigoristas que tal vez se incomodaron porque cit\u00e9 a Gramsci o porque hice una cr\u00edtica abierta al neoliberalismo. Lo que propongo en este an\u00e1lisis no es un rechazo a la clase media en funci\u00f3n de recuperar una reivindicaci\u00f3n del sujeto popular revolucionario. Antes bien, sugiero que ese importante sector social vuelva a interpretar nuestros problemas colectivos en t\u00e9rminos pol\u00edticos. Para que la discusi\u00f3n p\u00fablica recupere su registro pol\u00edtico de forma que las diferencias ideol\u00f3gicas se asuman como lo que son: manifestaciones leg\u00edtimas de la diversidad de concepciones de mundo inherente a toda configuraci\u00f3n social. Y, en ese contexto, que no sea la despolitizaci\u00f3n de tendencia derechizante lo \u00fanico que circule como leg\u00edtimo y normal en la sociedad. Apostemos por la repolitizaci\u00f3n de la clase media.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apostemos por la repolitizaci\u00f3n de la clase media.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":18,"featured_media":2656,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[332,333],"class_list":["post-2651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-columnasxelmitin","tag-laclasemediadespolitizada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2651"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2651\/revisions\/2661"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2656"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}