{"id":3495,"date":"2022-03-03T18:25:57","date_gmt":"2022-03-03T18:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=3495"},"modified":"2022-03-03T18:25:58","modified_gmt":"2022-03-03T18:25:58","slug":"la-crisis-de-los-partidos-politicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/la-crisis-de-los-partidos-politicos\/","title":{"rendered":"La crisis de los partidos pol\u00edticos\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Una de las actividades m\u00e1s deprimentes y preocupantes en la que un dominicano puede participar, es leer&nbsp; los comentarios de los usuarios en las noticias publicadas en redes sociales. La ira acumulada, la sed de venganza y justicia, la desconfianza y en algunos casos la ignorancia sobre las verdaderas intenciones y consecuencias detr\u00e1s de las iniciativas pol\u00edticas, proyectan visiones de un futuro t\u00e9trico y en inevitable descalabro. Desde una observaci\u00f3n emp\u00edrica, parecer\u00eda que los l\u00edderes pol\u00edticos mejor valorados en la historia dominicana, son aquellos que no llegaron a gobernar o gobernaron menos de un per\u00edodo completo, sin verse obligados al enfrentamiento natural del poder contra la ciudadan\u00eda. Desde que se alcanza el poder, la simpat\u00eda y el capital pol\u00edtico se desgastan en el tiempo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los logros de todos los gobiernos dominicanos desde 1996 hasta la fecha, con crecimientos econ\u00f3micos ejemplares, crecimiento de la clase media y reducci\u00f3n de la pobreza, as\u00ed como la transformaci\u00f3n de los cascos urbanos y la consolidaci\u00f3n de las industrias locales, la desconfianza es lo que define la relaci\u00f3n entre gobiernos y ciudadan\u00eda. Los datos no han podido, ni podr\u00e1n, con las emociones de las personas y los mitos que estas producen en la cultura. Por supuesto que no todo es color de rosas.&nbsp; Las estad\u00edsticas muchas veces esconden la inequidad en la distribuci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico. Los gobiernos siguen siendo paternalistas y clientelistas, la institucionalidad y la transparencia siguen siendo materias pendientes y la corrupci\u00f3n contin\u00faa siendo un mal transversal en la sociedad dominicana. Los \u00faltimos 26 a\u00f1os han sido los de mayor prosperidad y desarrollo en la Rep\u00fablica Dominicana, pero sin lograr resolver la terca y terrible desigualdad ni la falta de consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds, al igual que en gran parte de los pa\u00edses democr\u00e1ticos occidentales, los partidos est\u00e1n en serios problemas.&nbsp; La ciudadan\u00eda no conf\u00eda en ellos, no los respeta y cada vez tiene expectativas m\u00e1s bajas sobre la eficacia de sus gestiones. La gran mayor\u00eda de los gobiernos ha continuado encerrado en el arquetipo del gobernante tradicional, con estructuras de comunicaci\u00f3n demasiado verticales y desconectados de las emociones de los votantes. Mientras los ciudadanos de las nuevas generaciones se cuestionan el rol de trabajo, el futuro del planeta, su propia calidad de vida, mientras lidian con incertidumbre, que poco acceso a recursos y con un bombardeo constante de im\u00e1genes y palabras que complica su ruta moral en la vida,&nbsp; los partidos pol\u00edticos, y este no es un fen\u00f3meno exclusivamente dominicano, se han concentrado&nbsp; en ganar y no en lograr transformaciones reales para sus pa\u00edses. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la actividad pol\u00edtica se ha reducido a&nbsp; ganar a cualquier costo y lo que deb\u00eda ser una din\u00e1mica de campa\u00f1a, ahora parecer\u00eda tambi\u00e9n ser una estrategia de comunicaci\u00f3n gubernamental. Una vez los l\u00edderes son elegidos democr\u00e1ticamente y saben que pueden ser removidos democr\u00e1ticamente, se enfrentan a la pregunta m\u00e1s compleja de su carrera pol\u00edtica: \u00bfqueremos desde el gobierno trabajar para ganar las elecciones o queremos hacer un buen gobierno? Cuando se trabaja \u00fanicamente para ganar, se trabaja para que todos los dem\u00e1s pierdan.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer campa\u00f1a electoral es distinto a comunicar desde el gobierno. La primera es completamente binaria: se gana o se pierde, mientras la segunda persigue con cada esfuerzo mejorar las condiciones de las que vive la ciudadan\u00eda.. En una campa\u00f1a no hay segundo lugar y en la mayor\u00eda de los casos no hay objetivos primarios m\u00e1s all\u00e1 de ganar las elecciones, (aunque existen algunas campa\u00f1as donde el candidato sabe que no va a ganar pero participa para conseguir valoraci\u00f3n y conocimiento). Las campa\u00f1as electorales son dominadas por 1) atacar al adversario 2) defenderse de los ataques del adversario 3) presentar promesas 4) crear simpat\u00eda. Esta carrera, en el universo de la comunicaci\u00f3n permanente de las redes sociales, han tenido un efecto demoledor en&nbsp; la ferocidad, la naturaleza y la frecuencia de las interacciones entre adversarios pol\u00edticos, que se han convertido en gladiadores modernos, despedaz\u00e1ndose frente al pueblo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cantidad de promesas incumplidas a trav\u00e9s de las d\u00e9cadas y las constantes descalificaciones, han desgastado la confianza en los pol\u00edticos. Asimismo,&nbsp; las acusaciones, en su mayor\u00eda destinadas a ser parte de un espect\u00e1culo m\u00e1s que el reflejo de convicciones reales, nos recuerdan un poco a Jack Veneno y Rel\u00e1mpago Hern\u00e1ndez; enemigos mortales en la tele pero cuando terminaba el show, disfrutaban juntos una fr\u00eda en el colmado de la esquina. La gente no cree en los pol\u00edticos porque para ganar, prometen cosas que no pueden cumplir y porque se aplastan unos con otros como b\u00fafalos peleando por el derecho a aparearse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el momento, los partidos pol\u00edticos mayoritarios en la Rep\u00fablica Dominicana no han tenido diferencias ideol\u00f3gicas importantes, por lo menos no en la democracia moderna (1996-2020). Existen partidos minoritarios en ambos extremos ideol\u00f3gicos y diferencias t\u00e9cnicas, log\u00edsticas y organizacionales entre los mayoritarios. Por eso no vemos ataques ideol\u00f3gicos como sucede en otros pa\u00edses.&nbsp; Aqu\u00ed, unos llaman \u201ccorruptos\u201d a los otros y estos tildan de \u201cincompetentes\u201d a los primeros. Pero la comunicaci\u00f3n estrat\u00e9gica sabe diferenciar lo que uno quiere decir de lo que el otro va a escuchar. \u00bfQu\u00e9 escucha la ciudadan\u00eda? Que los pol\u00edticos son corruptos e incompetentes (en este momento, el 80% de los lectores seguro est\u00e1 pensando \u201c<em>\u00a1es que lo son!<\/em>\u201d), aumentando la desconfianza y abriendo cada vez m\u00e1s la puerta a los fen\u00f3menos anti-pol\u00edticos que comienzan a conquistar la regi\u00f3n.. Estos fen\u00f3menos, y hemos visto ejemplos en Per\u00fa, Venezuela, Brasil, Salvador e incluso en los Estados Unidos, surgen de la distancia conceptual con la que se presentan frente a los pol\u00edticos tradicionales\u2026 hasta que capturan el poder. El anti-pol\u00edtico solo puede mantener esa condici\u00f3n hasta la victoria. As\u00ed es el poder; la \u00fanica forma de vencerlo es convertirse en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Les Luthiers, uno de los grupos de comedia m\u00e1s brillantes de todos los tiempos, predijo el futuro de la pol\u00edtica latinoamericana cuando dijo que \u201clo importante no es ganar, sino hacer que el otro pierda\u201d. Los partidos pol\u00edticos se est\u00e1n matando unos con otros y todo parece indicar que lo lograr\u00e1n muy pronto.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En nuestro pa\u00eds, al igual que en gran parte de los pa\u00edses democr\u00e1ticos occidentales, los partidos est\u00e1n en serios problemas.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":6,"featured_media":3496,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3495"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3495\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3497,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3495\/revisions\/3497"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}