{"id":3927,"date":"2022-05-17T15:50:55","date_gmt":"2022-05-17T15:50:55","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=3927"},"modified":"2022-05-17T16:45:10","modified_gmt":"2022-05-17T16:45:10","slug":"el-odio-que-se-dice-y-el-odio-que-se-hace","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/el-odio-que-se-dice-y-el-odio-que-se-hace\/","title":{"rendered":"El odio que se dice y el odio que se hace"},"content":{"rendered":"<p>Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dice el art\u00edculo 1 de la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos. Pero negamos la discriminaci\u00f3n latente en nuestro pa\u00eds, a pesar de que observamos, con m\u00e1s frecuencia de la deseada, el incremento de cr\u00edmenes movidos \u00fanicamente por el odio y el desprecio a lo que desconocemos o a lo que entendemos distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>El racismo, la xenofobia, el machismo, la homofobia, lesbofobia, transfobia, bifobia, son el detonante por el cual las mismas autoridades llamadas a proteger, agreden a las personas, hasta el punto de arrebatarles su dignidad y sus propias vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo la doble moral explica que, por un lado, neguemos la existencia de actos discriminatorios paridos desde el seno de las iglesias o de las instituciones p\u00fablicas, a la vez que condenamos las conductas de cuerpos policiales que laceran la dignidad de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los discursos que se emiten desde legisladores y legisladoras, desde l\u00edderes religiosos y desde el empresariado que habla partiendo de sus propios privilegios, alimentan estos cr\u00edmenes. Es el odio que se dice, transformado en hechos, en odio que se hace.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la comunidad LGBTIQ+, bien ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que la violencia contra estas personas<\/p>\n\n\n\n<p><em>tiene un fin simb\u00f3lico, la v\u00edctima es elegida con el prop\u00f3sito de comunicar un mensaje de exclusi\u00f3n o de subordinaci\u00f3n (\u2026) la violencia ejercida por razones discriminatorias tiene como efecto o prop\u00f3sito el de impedir o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona objeto de dicha discriminaci\u00f3n, independientemente de si dicha persona se auto-identifica o no con una determinada categor\u00eda. Esta violencia, alimentada por discursos de odio, puede dar lugar a cr\u00edmenes de odio<\/em>.<sup>1<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre esto, se insiste desde el Sistema Interamericano en que, los discursos discriminatorios, acaban generando la homofobia, lesbofobia y transfobia que impulsan los cr\u00edmenes de odio<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la Constituci\u00f3n dominicana consagra la igualdad como uno de los pilares del Estado Social y Democr\u00e1tico de Derecho, condenando los actos discriminatorios, de tortura, crueles e inhumanos, y garantizando la dignidad humana y la integridad personal<sup>3<\/sup>, vemos desde el mismo Estado a actores y actoras que, desde sus respectivos liderazgos, expresan y promueven todo lo contrario a los fines constitucionales pensados para las personas, todas, como centro de las pol\u00edticas del Estado.&nbsp; Y lo hacen pretendiendo ampararse en una libertad de expresi\u00f3n que nunca proteger\u00e1 los discursos que promuevan el odio y la discriminaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo peor, es que con frecuencia somos incapaces de pensar c\u00f3mo estos discursos nos van a tocar directamente. Nos colocamos como espectadores, pero olvidamos que podr\u00edamos ser protagonistas de historias tan lastimosas como la de David de los Santos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario que se aprueben legislaciones que sancionen con penas eficaces la discriminaci\u00f3n, los discursos y los cr\u00edmenes de odio en nuestro pa\u00eds. Sin embargo, eso no es suficiente. Debe producirse una transformaci\u00f3n cultural. Pensada desde el liderazgo estatal y social, hacia todas las personas que componen nuestra sociedad: una sociedad diversa, plural, variada, multicultural. Una sociedad para todas, todos y todes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>1<\/sup>Ver sentencia de la Corte IDH, sobre caso Azul Rojas Mar\u00edn y otra Vs. Per\u00fa y caso Perozo y otros Vs. Venezuela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">&nbsp;<sup>2<\/sup>Opini\u00f3n Consultiva OC-24\/17 de la Corte IGH, supra, p\u00e1rr. 47<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">&nbsp;<sup>3<\/sup>Ver art\u00edculos 38, 39.3, 42.&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dice el art\u00edculo 1 de la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":29,"featured_media":3928,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[146,465],"class_list":["post-3927","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-derechos-humanos","tag-lgbtqia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3927"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3927\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3930,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3927\/revisions\/3930"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}