{"id":4167,"date":"2022-08-02T22:40:45","date_gmt":"2022-08-02T22:40:45","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=4167"},"modified":"2022-08-02T22:56:30","modified_gmt":"2022-08-02T22:56:30","slug":"el-infortunio-de-la-expresion-somos-hombres-y-no-nos-arrodillamos-a-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/el-infortunio-de-la-expresion-somos-hombres-y-no-nos-arrodillamos-a-mujeres\/","title":{"rendered":"El infortunio de la\u00a0expresi\u00f3n:\u00a0\u201cSomos hombres y no nos arrodillamos a mujeres\u201d\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Leo esta expresi\u00f3n y,&nbsp;aunque no me sorprende, s\u00ed me entristece, a la vez que me indigna. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es atribuida al padre de&nbsp;la figura p\u00fablica que, recientemente, ha sido&nbsp;imputada&nbsp;y es procesada por&nbsp;abuso sexual contra una menor de edad;&nbsp;un caso&nbsp;de mucha exposici\u00f3n p\u00fablica en raz\u00f3n del perfil p\u00fablico de dicho imputado.<\/p>\n\n\n\n<p>La\u00a0frase\u00a0\u201csomos hombres y no nos arrodillamos a mujeres\u201d, es una expresi\u00f3n de victoria. El imputado, para quien\u00a0es algo natural\u00a0el hecho\u00a0de tener relaciones sexuales con\u00a0una menor si\u00a0esta\u00a0lo ha\u00a0\u201cconsentido\u201d, de acuerdo a las declaraciones que se han filtrado\u00a0en los medios de comunicaci\u00f3n en desmedro de la menor -y sin consecuencias-, hoy celebra victorioso la variaci\u00f3n de la medida de coerci\u00f3n de prisi\u00f3n preventiva que le hab\u00eda sido impuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas,\u00a0en ocasi\u00f3n del mismo proceso,\u00a0una jueza\u00a0se pronunciaba sobre\u00a0la mayor exigencia que se le hace a artistas, por ser figuras p\u00fablicas que impactan en la juventud. Se refer\u00eda precisamente a la responsabilidad social\u00a0de artistas, ese rol mediador\u00a0que poseen -a\u00fan sin procurarlo-\u00a0entre los problemas sociales, la vida misma y la convivencia pac\u00edfica y solidaria en nuestra sociedad.\u00a0Aunque las conductas antijur\u00eddicas son propias de nuestra\u00a0naturaleza humana, en la persona que se dedica a la expresi\u00f3n del arte, su accionar\u00a0tiene un rol multiplicador cuyo impacto puede traducirse en penosos retrocesos, o en una deseable mayor cohesi\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen tambi\u00e9n los medios que \u201cun diputado\u201d fue garante del artista. Las personas que representan al poder p\u00fablico tienen, no s\u00f3lo una gran responsabilidad en impulsar acciones para hacer efectivos los fines\u00a0constitucionales\u00a0del Estado, sino, m\u00e1s\u00a0a\u00fan, para promover la conciencia colectiva\u00a0con el objeto de\u00a0alcanzar el bien com\u00fan.\u00a0No se ha dicho el nombre de este diputado.\u00a0Espero que\u00a0se diga y que esta persona se\u00a0someta al escrutinio ciudadano correspondiente. Pero, mientras esto sucede,\u00a0no se nos puede culpar de pecar de especular, e imaginar que puede tratarse de alguno de los m\u00e1s fervientes defensores de un proyecto de C\u00f3digo Penal para el cual la dignidad de las mujeres y ni\u00f1as vale tan poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos normalizado que nuestros legisladores entiendan que \u201cviolar a la pareja no es lo mismo que violar a un tercero\u201d, o que\u00a0\u201cel\u00a0consentimiento sexual esta previamente establecido en el acto de matrimonio\u201d.\u00a0\u00a0Este es el di\u00e1logo que se tiene desde los poderes del Estado hacia la ciudadan\u00eda,\u00a0por lo que\u00a0no nos toma de sorpresa\u00a0la variaci\u00f3n de la medida\u00a0de coerci\u00f3n, contando con un diputado como garante de una persona imputada de\u00a0una conducta altamente reprochable como es el abuso sexual a ni\u00f1as y\/o adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El grito de victoria&nbsp;\u201csomos hombres y no nos arrodillamos a mujeres\u201d, en complicidad con el poder p\u00fablico, es un espejo de la situaci\u00f3n de vulnerabilidad a la que nuestro g\u00e9nero se expone, frente&nbsp;la ausencia de voluntad&nbsp;para&nbsp;entender que la violencia de g\u00e9nero, la&nbsp;violencia sexual y los abusos contra mujeres, ni\u00f1as y adolescentes, merecen de atenci\u00f3n integral, absoluta, efectiva y,&nbsp;sobre todo,&nbsp;urgente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se dice&nbsp;\u201csomos hombres y no nos arrodillamos a mujeres\u201d, se expresa la posici\u00f3n y relaci\u00f3n asim\u00e9trica entre poder y g\u00e9nero, como la que se entiende tener una sociedad machista sobre las mujeres, las ni\u00f1as, las adolescentes. Y que la tiene&nbsp;<em>de facto<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>de iure<\/em>. Por eso tanta violencia, tantas violaciones, tantos incestos, tantos feminicidios. La expresi\u00f3n es una advertencia de dominio masculino, dirigida a la sumisi\u00f3n femenina. Y el poder p\u00fablico, el Estado, es su fuente de apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un poema el mandato constitucional expreso de respetar&nbsp;la dignidad humana y los derechos fundamentales, ni es un verso fundamental la funci\u00f3n esencial estatal de proteger efectivamente estos derechos, de \u201cgarantizar la obtenci\u00f3n de los medios que permitan a las personas perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, y de hacerlo&nbsp;condenando&nbsp;la violencia de&nbsp;g\u00e9nero&nbsp;y contra la mujer en todas sus formas, haciendo&nbsp;primar el inter\u00e9s superior de ni\u00f1as y adolescentes,&nbsp;asisti\u00e9ndoles&nbsp;y protegi\u00e9ndoles&nbsp;para garantizar su desarrollo arm\u00f3nico e integral. Como no lo es -ni un verso ni un poema- el deber de adoptar una ley que integre con efectividad las&nbsp;medidas necesarias para prevenir, sancionar y erradicar&nbsp;estas formas de&nbsp;violencia.&nbsp;Y el Estado son legisladoras y legisladores, juezas y jueces, funcionarias y funcionarias, quienes, con sus actos y decisiones impactan para el bien com\u00fan o para el mal com\u00fan.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leo esta expresi\u00f3n y, aunque no me sorprende, s\u00ed me entristece, a la vez que me indigna.  <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":29,"featured_media":4168,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[146],"class_list":["post-4167","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-derechos-humanos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4167"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4175,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4167\/revisions\/4175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}