{"id":4406,"date":"2022-11-05T14:11:28","date_gmt":"2022-11-05T14:11:28","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=4406"},"modified":"2022-11-06T17:22:29","modified_gmt":"2022-11-06T17:22:29","slug":"la-pequena-venecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/la-pequena-venecia\/","title":{"rendered":"\u201cLa Peque\u00f1a Venecia\u201d\ufffc"},"content":{"rendered":"<p>Santo Domingo es una ciudad que siempre logra encontrar semejanzas con otras ciudades del mundo. Con el metro y los edificios altos, nos convertimos en un \u201cNueva Yol Chiquito\u201d, con la r\u00e9plica de la Torre Eiffel, nos convertimos en Par\u00eds, y con los aguaceros de anoche, nos convertimos en una peque\u00f1a Venecia. Las torrenciales lluvias causadas por el paso de una vaguada, ni siquiera un hurac\u00e1n o tormenta, sumergieron en el caos a la mayor\u00eda de las calles y avenidas del \u00e1rea metropolitana de Santo Domingo, empeorando y extendiendo el ya cotidiano tr\u00e1fico. En algunos casos, como en las avenidas Jacinto Ma\u00f1\u00f3n de Para\u00edso y en la Olof Palme de Los Prados, los veh\u00edculos estacionados en la v\u00eda p\u00fablica quedaron completamente sumergidos, llegando a desbordar los estacionamientos soterrados de plazas comerciales y edificios residenciales tal como si fueran cisternas del desag\u00fce p\u00fablico. Esto sumado a los ya recurrentes estragos que causa la m\u00e1s m\u00ednima precipitaci\u00f3n en las comunidades que viven adyacentes a los r\u00edos, arroyos y ca\u00f1adas, las cuales est\u00e1n m\u00e1s acostumbradas a convertirse en refugiados clim\u00e1ticos cada vez que esto ocurre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin siquiera entrar en los detalles del tremendo costo econ\u00f3mico que tienen estos acontecimientos, la pregunta que pasa por la mente de todos es: \u00bfC\u00f3mo llegamos a esto? La realidad es que los acontecimientos de anoche no son algo nuevo para Santo Domingo, ni para otras ciudades y comunidades del resto del pa\u00eds. Rep\u00fablica Dominicana se enfrenta a la realidad geogr\u00e1fica de encontrarse en el \u201cmismo trayecto del sol\u201d, lo que, en palabras menos po\u00e9ticas, significa que constantemente estamos expuestos al embate de fen\u00f3menos naturales, tales como vaguadas, tormentas y huracanes. En consecuencia, recibimos vol\u00famenes de agua que ser\u00edan inmanejables hasta para la misma Venecia, saturando los sistemas de alcantarillado y drenaje pluvial, en los casos\/zonas donde al menos estos existen, y desbordando en los lugares donde el agua tiene menos resistencia: nuestras calles y avenidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos empecinamos en construir una ciudad impermeable, cubriendo con concreto y asfalto cada rinc\u00f3n verde. Previo a su urbanizaci\u00f3n, los terrenos donde hoy existe la ciudad, funcionaban como una enorme esponja que absorb\u00eda la lluvia y drenaba el excedente al mar a trav\u00e9s de sus pendientes, arroyos y ca\u00f1adas. Actualmente, la lluvia contin\u00faa buscando el camino de menos resistencia para llegar al mar, reclamando los espacios donde anteriormente circulaba y donde hoy viven miles de personas. Este es el caso de partes de Quisqueya, Los Prados y Fern\u00e1ndez, por mencionar algunos, que se ubican en una especie de \u201cbowl\u201d o depresi\u00f3n donde desagua por gravedad toda la lluvia que cae alrededor, incapaz de ser absorbida por el suelo pavimentado. Sumemos a esto que un 70 % de Santo Domingo carece de drenaje pluvial (CAASD, 2020) y tenemos una receta perfecta para el repetir en la siguiente temporada de lluvias el caos que vivimos anoche.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/A-liXmVH-MedGGSZEh8LZRJsMCTjuK1BAedDmv7_CTkUXLmvsToNvxodXFKxiUK6_0W9tpB14RXk5tIbxS4H-wKAxA-YtHIGUqKbeSxf9X85mYdMZkyLy6G0K3DfzdoeWpxZYcXClC0OzcrtYwmeZkXAs1G4M5toFGEyjZqN4Hc9sT5nf_0nZFW0Waaa\" alt=\"\"\/><figcaption><em>Mapa 1. Cobertura del sistema de alcantarillado, Santo Domingo, 2020. Fuente: Corporaci\u00f3n de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Otro factor importante son las condiciones de quienes viven en estas zonas vulnerables a inundaciones. No es coincidencia que, en su mayor\u00eda, se encuentren habitadas por personas de escasos recursos en asentamientos informales. Estas comunidades crecieron, sin planificaci\u00f3n o supervisi\u00f3n gubernamental, en los lugares \u201cmenos deseables\u201d para vivir, a medida que la ciudad no fue capaz de satisfacer su demanda habitacional. En consecuencia, los drenajes naturales donde anteriormente circulaba el agua, hoy en d\u00eda, se encuentran cubiertos por vertederos improvisados y construcciones irregulares, que, recurrentemente, son arrastrados con la corriente natural del agua.&nbsp; Algo tal vez ir\u00f3nico de todo esto es que, estas mismas comunidades donde va a parar toda el agua, una vez se acaba el temporal, son las primeras en tener problemas con el abastecimiento de agua en sus hogares. Esto pareciera indicar que, m\u00e1s que un problema de escasez, nos enfrentamos a un problema de gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe reconocer que, en respuesta a las necesidades inmediatas de estas comunidades, el Estado ha tomado medidas sobre el asunto. Parte de esto lo ha hecho rellenando y soterrando varios tramos de estos arroyos y ca\u00f1adas, tales como Benavides en Domingo Savio, Guajim\u00eda en Herrera y Arroyo Hondo en Los R\u00edos y Cristo Rey, construyendo parques lineales con la esperanza de mitigar sus efectos negativos en sus comunidades adyacentes. Paralelamente, la construcci\u00f3n de la avenida Paseo del R\u00edo en Domingo Savio, en la cual el Estado no solo retir\u00f3 las edificaciones que se encontraban sobre la orilla del r\u00edo Ozama, sino que, tambi\u00e9n, construy\u00f3 un espacio p\u00fablico con la capacidad de inundarse sin afectar la comunidad adyacente o su funcionamiento. De igual forma, se pueden considerar como \u201ccasos de estudio\u201d: la construcci\u00f3n del drenaje pluvial en la avenida N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, que acab\u00f3 con a\u00f1os de inundaciones en Las Praderas, y del sistema de aguas residuales en La Nueva Barquita, que funciona sin electricidad a base de plantas acu\u00e1ticas. Estos son ejemplos, de que cuando existe voluntad pol\u00edtica, es posible desarrollar soluciones sostenibles que mejoren el drenaje natural del agua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No tenemos excusas, si en verdad queremos parecernos a otras ciudades del mundo, existen muchos buenos ejemplos, con los mismos problemas de inundaciones que tenemos, que ya est\u00e1n implementando iniciativas innovadoras de mitigaci\u00f3n. Estas ciudades \u201cesponja\u201d han reconfigurado su infraestructura urbana, mediante la implementaci\u00f3n de pavimento permeable y la restauraci\u00f3n de sus cuencas fluviales (arroyos y humedales), para recuperar el flujo natural del agua en vez de pelear constantemente en su contra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera que sea el modelo, Santo Domingo necesita repensar la gesti\u00f3n de sus recursos h\u00eddricos si aspira a continuar siendo una ciudad competitiva y sostenible. Episodios como el de anoche no deben de quedarse en la indignaci\u00f3n y caer en la indiferencia una vez pase la temporada cicl\u00f3nica. Esta recurrencia nos llama a la prevenci\u00f3n y a la construcci\u00f3n de ciudades m\u00e1s resilientes, que eviten, primero, la p\u00e9rdida de vidas humanas, y segundo, la destrucci\u00f3n de bienes e inmuebles. Por tanto, es urgente, sobre todo de cara a los efectos del cambio clim\u00e1tico, que repensemos a Santo Domingo para que nos adaptemos mejor a nuestra realidad geograf\u00eda y clim\u00e1tica. La ciudad que tenemos es el resultado de las acciones que tomamos o dejamos de tomar hace veinte a\u00f1os, as\u00ed que, la que tendremos en el futuro ser\u00e1 el resultado de lo que hagamos hoy.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos empecinamos en construir una ciudad impermeable, cubriendo con concreto y asfalto cada rinc\u00f3n verde.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":44,"featured_media":4407,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[299],"class_list":["post-4406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-municipalidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4406"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4412,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4406\/revisions\/4412"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4407"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}