{"id":4658,"date":"2023-03-20T12:03:00","date_gmt":"2023-03-20T12:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=4658"},"modified":"2023-03-20T12:03:01","modified_gmt":"2023-03-20T12:03:01","slug":"proxima-parada-acabar-con-la-impunidad-de-los-crimenes-de-dictadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/proxima-parada-acabar-con-la-impunidad-de-los-crimenes-de-dictadura\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3xima parada: acabar con la impunidad de los cr\u00edmenes de dictadura"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas fui al Ministerio del Trabajo a hacer algunos tr\u00e1mites y no pude ir en mi motor porque llov\u00eda. Fui en Uber, pero decid\u00ed volver en Metro, eran solo tres estaciones as\u00ed que ser\u00eda un viaje corto.<\/p>\n\n\n\n<p>Me subo en el centro de los h\u00e9roes, y no encuentro mucho espacio, pero consigo un asiento al lado de un hombre que, sospecho, ten\u00eda unos 55 a\u00f1os de vida dura o unos 85 de vida liviana. Lo salud\u00e9 e inmediatamente not\u00f3 mi acento extranjero, le cont\u00e9 que era chileno justo en el momento en que el tren sale de la estaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a la primera parada: \u201cEstaci\u00f3n Francisco Caama\u00f1o\u201d. Sin que le preguntara nada, me cont\u00f3 lo heroica que hab\u00eda sido la vida de este personaje de la historia dominicana, y yo llevo mucho tiempo viviendo en este pa\u00eds como para desconocer a Caama\u00f1o, pero la emoci\u00f3n con que me hablaba me impidi\u00f3 interrumpir. El tren vuelve a ponerse en marcha.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a la segunda parada: \u201cEstaci\u00f3n Am\u00edn Abel\u201d. No hab\u00eda terminado de hablarme sobre Caama\u00f1o cuando se dio cuenta de la nueva estaci\u00f3n, me pregunt\u00f3 si acaso yo conoc\u00eda a Am\u00edn Abel y sin que yo le respondiera comenz\u00f3 de nuevo con su derroche de conocimientos sobre la historia dominicana, a contarme sobre las peripecias de este extinto joven pol\u00edtico dominicano. El tren vuelve a ponerse en marcha.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a la tercera parada: \u201cEstaci\u00f3n Joaqu\u00edn Balaguer\u201d. Entramos a la estaci\u00f3n y yo esperaba que le contara a este extranjero quien era este personaje merecedor de una estaci\u00f3n del metro. Silencio. Me anim\u00e9 a preguntarle \u201c\u00bfy quien era Balaguer?\u201d Con una expresi\u00f3n que podr\u00eda haber sido interpretada como desidia, verg\u00fcenza, risa o todo junto, me respondi\u00f3: \u201cel que mat\u00f3 a los dos primeros\u201d. No se porqu\u00e9, pero le sonre\u00ed como respuesta, me desped\u00ed y me baj\u00e9 del tren.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina es bastante parecida en los \u00faltimos 80 a\u00f1os, dictaduras sangrientas apoyadas en gran medida desde Estados Unidos y que b\u00e1sicamente se diferencian en la cantidad de v\u00edctimas, pero tambi\u00e9n en el legado que dejaron en cada uno de los pa\u00edses que las sufrieron, y ese legado se elimina a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda de verdad, justicia, reparaci\u00f3n y garant\u00edas de no repetici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las garant\u00edas de no repetici\u00f3n, tienen relaci\u00f3n con las medidas que toma el Estado para garantizar que nunca m\u00e1s se vuelvan a violar los DDHH. La reparaci\u00f3n busca la restituci\u00f3n de los derechos vulnerados y la mejora en la situaci\u00f3n en que qued\u00f3 la persona debido a la vulneraci\u00f3n. Por su lado, la justicia busca que quienes son responsables de estas atrocidades paguen. Mientras con respecto a la verdad, que es considerada un derecho, se trata de la obligaci\u00f3n del Estado a entregar informaci\u00f3n a las v\u00edctimas, familiares y a la sociedad en su conjunto sobre las atrocidades cometidas durante una dictadura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el derecho a la verdad, se ha puesto (de nuevo) en los \u00faltimos d\u00edas en el tapete, la posibilidad de una comisi\u00f3n, que ha despertado pasiones que son realmente inexplicables. Las comisiones de verdad se han llevado a cabo en pr\u00e1cticamente toda Am\u00e9rica Latina: Paraguay, Chile, Argentina, M\u00e9xico, etc. Una comisi\u00f3n de la verdad ser\u00eda un espacio en el que, por primera vez, se le entregar\u00eda a las v\u00edctimas la posibilidad de tener una voz y se les visibilizar\u00eda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las comisiones de verdad son importantes primero porque permiten trabajar por el acceso de las v\u00edctimas a un derecho, pero tambi\u00e9n son vitales para el desarrollo de una sociedad sana. Las comisiones de verdad jam\u00e1s lograran la erradicaci\u00f3n de los discursos trujillistas y balagueristas, pero s\u00ed ayudar\u00e1 a limitarlos y alejarlos del aparato p\u00fablico.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El relato que se da a s\u00ed misma una sociedad con respecto a los cr\u00edmenes de una dictadura es vital para el fortalecimiento de los valores democr\u00e1ticos. No es inocua la an\u00e9cdota en el metro, Am\u00edn Abel, Caama\u00f1o y Balaguer no est\u00e1n a la misma altura moral, y el hecho que Balaguer haya terminado en una estaci\u00f3n del metro, o con parques, plazas y calles que lo recuerdan es un intento por igualarlos. Esto dice mucho de la cultura democr\u00e1tica dominicana. La existencia de estas exaltaciones, es demostraci\u00f3n de la necesidad de una comisi\u00f3n de verdad, donde se hable de los cr\u00edmenes y se responda a situaciones que la sociedad dominicana no solo merece saber, tambi\u00e9n necesita saber para poder dejar atr\u00e1s el legado dictatorial. Es impresentable que a esta altura, el Estado dominicano no haya hecho un esfuerzo real por saber cosas como cu\u00e1ntos y cu\u00e1ntas exactamente murieron en los tiempos de Trujillo y Balaguer \u00bfQui\u00e9nes son? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una comisi\u00f3n de verdad evitar\u00eda, tambi\u00e9n, verg\u00fcenzas tan grandes como la nominaci\u00f3n de Ramiro Matos a la Academia de Historia Dominicana, este hecho busca exactamente lo mismo que las calles, las estaciones de metro o los parques, no son m\u00e1s que blanqueamientos de imagen a costa de la sociedad dominicana y sus instituciones. La verg\u00fcenza ser\u00e1 ahora tambi\u00e9n para el resto de los miembros de la academia, que bajar\u00e1n a la estatura de Matos cuando lo que persegu\u00edan quienes lo promovieron era elevar la del asesino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras no exista una democratizaci\u00f3n del relato sobre la dictadura, la violencia se vivir\u00e1 permanentemente, ya no en forma de palos y balazos (pero hay que estar atentos), si no en constantes procesos de revictimizaci\u00f3n de quienes tienen que transitar por calles y metros o pasear por parques con el nombre del verdugo de sus seres queridos. Adem\u00e1s, se seguir\u00e1 viviendo en la impunidad absoluta y el caso de Matos nos sirve de ejemplo, no solo porque como se ha dicho, su lugar no est\u00e1 en la academia, sino porque la lucha no debiera quedarse en el retiro de su infame nombramiento, la lucha debiera ser la b\u00fasqueda de justicia que termine con los criminales en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, hay que tener esperanza, como el poeta argentino Daniel Quintero: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero llegar\u00e1 el d\u00eda<br>en que una lluvia semejante lavar\u00e1 la tierra<br>desenterrar\u00e1 toda esa osamenta<br>la historia volver\u00e1<br>a retomar la superficie verdadera<br>su marca cierta<br>su ternura inagotable.<br>Este pa\u00eds acostumbrado al odio y la mentira<br>tendr\u00e1 que responsar su propio obituario.<br>\u201cAqu\u00ed est\u00e1 enterrado un viejo pa\u00eds que maltrat\u00f3 a su pueblo\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina es bastante parecida en los \u00faltimos 80 a\u00f1os, dictaduras sangrientas apoyadas en gran medida desde Estados Unidos y que b\u00e1sicamente se diferencian en la cantidad de v\u00edctimas.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":28,"featured_media":4659,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-4658","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4658"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4660,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4658\/revisions\/4660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}