{"id":5087,"date":"2024-06-19T08:38:06","date_gmt":"2024-06-19T12:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=5087"},"modified":"2024-06-19T08:52:25","modified_gmt":"2024-06-19T12:52:25","slug":"es-el-voto-obligatorio-estupido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/analisis\/es-el-voto-obligatorio-estupido\/","title":{"rendered":"Es el voto obligatorio, est\u00fapido, \u00bftenemos el obvio ant\u00eddoto democr\u00e1tico?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n\n\n\n<p>Con seis d\u00e9cadas de democracia siempre perfectible, aunque nunca perfecta, Rep\u00fablica Dominicana pudo jactarse en la regi\u00f3n latinoamericana de tener una de las m\u00e1s longevas tradiciones electorales generales competitivas y de paso tambi\u00e9n una de las m\u00e1s participativas. Sin necesidad de establecer obligatoriedad con pena de sanci\u00f3n, los dominicanos acud\u00edan a las urnas en n\u00fameros considerablemente superiores a aquellos de nuestros vecinos con caracter\u00edsticas similares. Para ponerlo un poco en contexto, entre los a\u00f1os 2000 y 2018, M\u00e9xico promedi\u00f3 participaci\u00f3n 62.25%; de 1998 a 2018, en Colombia el promedio fue 47.64%; Guatemala de 1999 a 2019 tuvo 62%; Honduras de 2001 a 2017 fue 57.3%; El Salvador de 1999 a 2019 alcanz\u00f3 55.21% y Costa Rica, que es la democracia m\u00e1s duradera de todo el vecindario, entre 1998 y 2018 lleg\u00f3 a 67.89%.&nbsp;<br><br>En cambio, desde el a\u00f1o 2000 hasta 2016, los dominicanos acudimos a las urnas en un imponente 72% de promedio con relaci\u00f3n al padr\u00f3n, \u00fanicamente superados por los paname\u00f1os con un 75.36% en ese trayecto de tiempo. Francamente excepcional en nuestro hemisferio y pocas veces valorado en su justa dimensi\u00f3n, pero ya llevamos dos elecciones consecutivas que nos han alejado de esa corona. En 2020, la sabidur\u00eda convencional apuntaba a que el decepcionante 55.29% se deb\u00eda al contexto apocal\u00edptico generado por la pandemia del COVID-19, pero ahora 2024 nos lleva a preguntarnos si se trata de una especie de nueva normalidad puesto que la participaci\u00f3n general fue 54.37%.&nbsp;<br><br>Estos resultados han dado nueva vigencia a la discusi\u00f3n sobre la implementaci\u00f3n del voto obligatorio en nuestro pa\u00eds como posible ant\u00eddoto a la innegable ca\u00edda de participaci\u00f3n electoral. No es la primera vez que dicha propuesta encuentra eco p\u00fablico, tomando en cuenta que en otros momentos tanto legisladores como doctrinarios planteaban su idoneidad para disminuir el costo prohibitivo de la movilizaci\u00f3n en el \u201cD\u00eda D\u201d. Puesto de manera llana, se cre\u00eda y todav\u00eda hay raz\u00f3n para pensar que la obligatoriedad significa un inevitable cambio de cultura pol\u00edtica en que la compraventa directa de votos tiene menor presencia ya que debilita el acarreo.&nbsp;<br><br>Dicha tesis sigue siendo una de las principales que esbozan actores con asientos en nuestro Congreso Nacional bicameral, reaccionando al creciente presupuesto destinado al traslado de votantes de un lado a otro. Ahora, el debate incluye el componente de la abstenci\u00f3n que como hemos establecido, hist\u00f3ricamente no fue un problema real desde la perspectiva regional para los dominicanos. Todav\u00eda es muy temprano para llegar a conclusiones sobre qu\u00e9 fue exactamente lo que caus\u00f3 un cambio como el de nuestro reciente torneo electoral, pero seg\u00fan las hip\u00f3tesis disponibles, podemos evaluar potenciales efectos de la obligatoriedad como respuesta.&nbsp;<br><br>De antemano, ser\u00eda recomendable segregar la votaci\u00f3n en el territorio nacional de aqu\u00e9lla en el exterior que siempre tendr\u00e1 sus propias particularidades. 863,785 dominicanos compon\u00edan el padr\u00f3n de la di\u00e1spora este a\u00f1o, equivalente al 10.3% del total y que tuvo como resultado una descomunal abstenci\u00f3n de 81%. Esto merece otro an\u00e1lisis sobre facilidades para ejercer el voto, puesto que la obligatoriedad para quien no vive bajo nuestra jurisdicci\u00f3n carece de l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n a las 7,281,763 personas empadronadas en el territorio, la participaci\u00f3n fue 59%, bastante mejor, pero igual 10 puntos por debajo del a\u00f1o 2016 cuando fue 69.60%. Una de las teor\u00edas es que cada vez m\u00e1s personas mantienen su C\u00e9dula de Identidad y Electoral con registro en su comunidad de nacimiento o residencia previa puesto que trae un sentido emotivo de pertenencia. \u201cYo soy serie tal \u2026\u201d Es una expresi\u00f3n escuchada por todo el pa\u00eds a la hora de expresar orgullo por el pueblo donde las personas han pasado a\u00f1os formativos de su vida. Aunque ya no pasen mucho tiempo ah\u00ed, el n\u00famero en el documento oficial les permite una ilusi\u00f3n de cercan\u00eda que no querr\u00e1n romper por el ejercicio del voto.&nbsp;<br><br>Los cambios econ\u00f3micos hacen cada vez m\u00e1s frecuente que las personas tengan que desplazarse internamente en el pa\u00eds. Eso puede distorsionar el padr\u00f3n y traer como resultado que quienes por la raz\u00f3n que fuera no logren trasladarse a su comunidad de origen, se inflen los n\u00fameros abstencionistas. El voto obligatorio por naturaleza traer\u00eda una sincerizaci\u00f3n del padr\u00f3n ya que, por razones administrativas, no ser\u00eda recomendable una c\u00e9dula de un lugar donde no haces vida. Esto no atiende de inmediato los flujos migratorios hacia el exterior que tambi\u00e9n significan padrones irreales, pero de forma un poco m\u00e1s lenta si contribuye con una mejor depuraci\u00f3n al establecer quienes no acuden porque residen en el exterior, hip\u00f3tesis muy presente en plazas como Peravia (afectada de \u201cLa Vuelta\u201d) y Santiago (alta proporci\u00f3n de doble ciudadanos).&nbsp;<br><br>Otra teor\u00eda muy repetida en este mes postelectoral es que la falta de competencia desmotiv\u00f3 potenciales votantes de un oficialismo que se vio ganado temprano y una oposici\u00f3n que se rindi\u00f3 tambi\u00e9n con antelaci\u00f3n. Eso es m\u00e1s dif\u00edcil de determinar en n\u00fameros ya que se trata de un an\u00e1lisis m\u00e1s bien psicol\u00f3gico, pero de ser cierto, tambi\u00e9n podr\u00eda ser atendido por la obligatoriedad de voto pues ya las candidaturas no tendr\u00edan que motivar emocional o econ\u00f3micamente a ir a las urnas, sino m\u00e1s bien competir por el apoyo de quienes de todas formas ejercer el sufragio.&nbsp;<br><br>Un elefante en la habitaci\u00f3n es la posibilidad de que nos encontremos ante una creciente desconexi\u00f3n con el sistema pol\u00edtico vigente y que una ciudadan\u00eda desilusionada se est\u00e1 quedando en casa como muestra de indiferencia o rechazo. Por las obvias complejidades que trae esa premisa, no podemos evaluarlo en este art\u00edculo, pero la obligatoriedad del voto con habilitaci\u00f3n de casilla \u201cNinguno de los anteriores\u201d o voto en blanco con efectos legales le dar\u00eda poder a esa posible franja de incidir en el resultado de forma cuantificable. Ahora mismo, la abstenci\u00f3n puede deberse a cualquier cosa o todas las cosas, pero un voto de esta naturaleza, es decir, para nadie y contado como opci\u00f3n vinculante, es una herramienta de gran influencia.&nbsp;<br><br>&nbsp;Como ejemplo, si tomando esto en cuenta modificamos nuestro sistema de doble vuelta para que el umbral necesario sea el 50% m\u00e1s 1 de los&nbsp;<strong>votos emitidos&nbsp;<\/strong>en vez de v\u00e1lidos, entonces esa ciudadan\u00eda podr\u00eda inclinar la balanza, obligando a balotaje si no es convencida por las candidaturas participantes. En 2012, el presidente dominicano fue electo con 51.21% de v\u00e1lidos, por lo que hubiese bastado poco m\u00e1s de un punto porcentual para llevar a segunda vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>En a\u00f1os recientes, el otro pa\u00eds que ha visto seriamente esta discusi\u00f3n es Chile que pas\u00f3 de registro voluntario con participaci\u00f3n obligatoria a registro autom\u00e1tico con votaci\u00f3n voluntaria y desde 2022 es registro autom\u00e1tico ahora con votaci\u00f3n obligatoria. Entre 2013-2021 tuvo cuatro elecciones generales, dos municipales, una gubernatorial, un referendo y una para asamblea constituyente. En cada una, la participaci\u00f3n iba cayendo de forma vergonzosa, llegando incluso a 19.62% en la segunda vuelta para las gobernaciones de 2021.&nbsp;<br><br>De 2022 a la fecha ha tenido dos referendos y una asamblea constituyente con participaci\u00f3n promedio de 85% del padr\u00f3n. Eso significa m\u00e1s de 35 puntos por encima del promedio que ten\u00edan en la \u00e9poca del voto voluntario, cifra que habla por s\u00ed sola. A finales de este a\u00f1o tiene cita electoral municipal y probablemente participen el doble del 42% que eligi\u00f3 alcald\u00edas as\u00ed como consejos en 2021.&nbsp;<br><br>En ning\u00fan momento a trav\u00e9s de este art\u00edculo se busca decir que un sistema sea bueno y otro sea malo pues todo depende. Lo que s\u00ed resulta de gran importancia es guiar la conversaci\u00f3n hacia premisas que permitan ver el recuadro completo, dejando de lado el postureo moralista que en el pasado hizo tanto da\u00f1o con reformas realmente inservibles. Si la discusi\u00f3n gira en torno a cu\u00e1l es el sistema superior con un tinte de consigna justiciera, entonces probablemente nos quedaremos con la frustraci\u00f3n de no ver los resultados deseados. Ser\u00eda entonces el mismo zigzagueo rid\u00edculo que hemos visto con el modelo de reelecci\u00f3n o la unificaci\u00f3n-separaci\u00f3n de elecciones. Es recomendable ver con escepticismo cualquier propuesta que se presente como lo m\u00e1s l\u00f3gico pues aunque quisi\u00e9ramos sentirnos que somos tan inteligentes que vemos f\u00e1cilmente lo que otros no perciben, la realidad es mucho m\u00e1s compleja que eso.&nbsp;<br><br>Al ver escenarios, aqu\u00ed resumidos por razones de espacio, podemos profundizar sobre una o varias alternativas. Recordando que se trata de algo sist\u00e9mico y no necesariamente quien se qued\u00f3 en casa es tu elector ni es la persona con el mayor criterio independiente pues muy bien puede pasar que este era el m\u00e1s extremista. Idealizar lo que desconocemos es un lindo romanticismo, pero en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, viene con sorpresas impensadas.&nbsp;<br><br>La \u00fanica conclusi\u00f3n innegable aqu\u00ed es que hubo una ca\u00edda de la cual debemos levantarnos y eso lo haremos con una sustanciosa as\u00ed como abarcadora conversaci\u00f3n nacional representativa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin necesidad de establecer obligatoriedad con pena de sanci\u00f3n, los dominicanos acud\u00edan a las urnas en n\u00fameros considerablemente superiores a aquellos de nuestros vecinos con caracter\u00edsticas similares. <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":55,"featured_media":5088,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[534],"tags":[142,337],"class_list":["post-5087","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-elecciones","tag-elecciones-2024"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/55"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5087"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5087\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5091,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5087\/revisions\/5091"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5088"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}