{"id":5508,"date":"2025-06-30T06:32:18","date_gmt":"2025-06-30T10:32:18","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=5508"},"modified":"2025-06-30T08:11:48","modified_gmt":"2025-06-30T12:11:48","slug":"sobre-el-concepto-de-soberania-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/sobre-el-concepto-de-soberania-nacional\/","title":{"rendered":"Sobre el concepto de soberan\u00eda nacional"},"content":{"rendered":"<p>En el discurso p\u00fablico dominicano se ha afianzado una noci\u00f3n distorsionada e ingenua de la soberan\u00eda nacional que presenta al Estado como un sistema cerrado y reacio a cualquier forma de cooperaci\u00f3n o articulaci\u00f3n con el derecho internacional. Seg\u00fan esta visi\u00f3n, la soberan\u00eda equivale a la capacidad de los aparatos estatales, en especial del Poder Ejecutivo, para actuar sin restricciones, como si tratados, convenios o reg\u00edmenes internacionales fueran amenazas a nuestra independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este enfoque est\u00e1 presente en los principales partidos del sistema pol\u00edtico y es promovido, con vehemencia casi al\u00e9rgica, por sectores neofascistas que han ganado terreno en la vida nacional. Incluso fue, hasta hace poco, la visi\u00f3n mayoritaria de las pasadas composiciones del Tribunal Constitucional, haci\u00e9ndose notar en varias desafortunadas sentencias. Afortunadamente, la actual composici\u00f3n del tribunal parece haber relegado esa postura a una minor\u00eda. Sin embargo, su persistencia en nuestra sociedad se ve reforzada por la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, el nacionalismo de ocasi\u00f3n y la amplificaci\u00f3n t\u00f3xica que permiten las redes sociales en tiempos de inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 es en realidad la soberan\u00eda nacional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Apoy\u00e1ndonos en la perspectiva de Niklas Luhmann, una forma \u00fatil de definir la soberan\u00eda nacional es como la capacidad del sistema pol\u00edtico de un Estado, concebido como un sistema autopoi\u00e9tico<sup>1<\/sup>, operativamente cerrado, pero cognitivamente abierto, para observar y responder a los acontecimientos externos seg\u00fan sus propias normas internas y procesos de decisi\u00f3n. Estos procesos incluyen mecanismos institucionales, pero tambi\u00e9n la interacci\u00f3n de actores pol\u00edticos, intereses de clase y las luchas entre proyectos hegem\u00f3nicos y contrahegem\u00f3nicos que definen el rumbo de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica. La soberan\u00eda se mantiene mientras el sistema preserve su autopoiesis, adapt\u00e1ndose al entorno dentro de los l\u00edmites que imponen sus recursos y su posici\u00f3n geopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo Estado est\u00e1, necesariamente, influenciado por eventos externos: comercio, derecho internacional, migraci\u00f3n, cooperaci\u00f3n, recursos, etc. Incluso potencias como Estados Unidos y China procesan esos est\u00edmulos desde su l\u00f3gica interna, aunque constre\u00f1idos por ella y por sus propios recursos. Aunque hay Estados m\u00e1s y menos poderosos, la soberan\u00eda no es un juego de suma cero: los Estados menos poderosos pueden seguir siendo soberanos en la medida en que mantengan su capacidad de decisi\u00f3n conforme a sus propias normas y la din\u00e1mica pol\u00edtica interna.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo amenazan la soberan\u00eda nacional aquellos fen\u00f3menos que anulan o restringen severamente la autopoiesis del Estado: una invasi\u00f3n extranjera, el uso ileg\u00edtimo de agentes externos para influir en la toma de decisiones (como ocurre con la corrupci\u00f3n trasnacional), la p\u00e9rdida de capacidad agencial producto de actores insurgentes o criminales que limitan el poder del Estado, o una crisis institucional profunda que disuelva su autoridad y control territorial (como pasa en Hait\u00ed, por ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfChoca la soberan\u00eda con el derecho internacional de los derechos humanos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente no. Estos compromisos fueron asumidos soberanamente por el Estado dominicano e incorporados a nuestro ordenamiento jur\u00eddico, formando parte del bloque de constitucionalidad. Tampoco el sometimiento a tribunales internacionales ni el ajuste de normas internas conforme al derecho internacional suponen una cesi\u00f3n de soberan\u00eda: el Estado mantiene su capacidad de producir y reproducir sus decisiones conforme a su l\u00f3gica interna y simplemente, se adapta a su ambiente para ser m\u00e1s eficiente en su interacci\u00f3n con ese ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco la cooperaci\u00f3n internacional amenaza la soberan\u00eda. Los Estados, aunque operativamente cerrados, son cognitivamente abiertos: se comunican, aprenden y se transforman. Mientras esa transformaci\u00f3n ocurra dentro de la din\u00e1mica interna del sistema pol\u00edtico, incluso si conlleva cambios en sus normas, la autopoiesis se preserva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de la visi\u00f3n ingenua de la soberan\u00eda?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Responde, principalmente, a un proyecto ultraconservador que busca frenar o revertir avances en derechos consagrados en instrumentos internacionales. Tambi\u00e9n expresa una visi\u00f3n nativista y excluyente de la ciudadan\u00eda, que utiliza la soberan\u00eda como excusa para expulsar del <em>demos<\/em> a quienes considera ajenos, a los \u201ccondenados de la tierra\u201d, como los llam\u00f3 Fanon: aquellos que no encajan en su idea cerrada y excluyente de naci\u00f3n. Esa visi\u00f3n ya ha llevado a la comisi\u00f3n de grandes cr\u00edmenes en la historia de la humanidad, y est\u00e1 en el mejor inter\u00e9s de la democracia dominicana derrotarla en el discurso p\u00fablico y extirparla de las instituciones del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s de su carga ideol\u00f3gica, esta noci\u00f3n ingenua de soberan\u00eda es profundamente perjudicial para el propio Estado, pues debilita su capacidad de adaptaci\u00f3n y supervivencia en un entorno internacional interdependiente. En los t\u00e9rminos de la teor\u00eda de sistemas, los Estados necesitan establecer acoplamientos estructurales con su entorno: con el derecho internacional, con el sistema econ\u00f3mico global, con reg\u00edmenes multilaterales, con otros Estados y con organizaciones internacionales. Estos acoplamientos no comprometen la soberan\u00eda, la hacen posible. Un Estado incapaz de acoplarse estructuralmente a su entorno se a\u00edsla, pierde capacidad de respuesta, se atrinchera en un formalismo in\u00fatil y termina erosionando su propia legitimidad y funcionalidad. Rechazar el di\u00e1logo, la cooperaci\u00f3n y la asunci\u00f3n de compromisos internacionales no fortalece al Estado: lo condena a la irrelevancia o, peor a\u00fan, al autoritarismo. La defensa de la soberan\u00eda pasa hoy, m\u00e1s que nunca, por una comprensi\u00f3n compleja y relacional del Estado en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><br><br><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>\u00a0La <strong>autopoiesis<\/strong> se refiere a la capacidad de un sistema, puede ser un ser vivo o un sistema social como el Estado, de producirse y mantenerse creando sus propios componentes a trav\u00e9s de procesos internos. En el caso del Estado estos procesos incluyen instituciones, normas, la pol\u00edtica, la econom\u00eda, etc.<br><br><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el discurso p\u00fablico dominicano se ha afianzado una noci\u00f3n distorsionada e ingenua de la soberan\u00eda nacional que presenta al Estado como un sistema cerrado y reacio a cualquier forma de cooperaci\u00f3n o articulaci\u00f3n con el derecho internacional. 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