{"id":5536,"date":"2025-07-07T09:02:02","date_gmt":"2025-07-07T13:02:02","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=5536"},"modified":"2025-07-07T09:02:07","modified_gmt":"2025-07-07T13:02:07","slug":"sobre-la-sospecha-hacia-los-organismos-internacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/sobre-la-sospecha-hacia-los-organismos-internacionales\/","title":{"rendered":"Sobre la sospecha hacia los organismos internacionales"},"content":{"rendered":"<p>La desconfianza hacia los organismos internacionales se ha convertido en una herramienta pol\u00edtica poderosa. En el discurso p\u00fablico dominicano, cada vez es m\u00e1s com\u00fan o\u00edr que entidades adscritas a Naciones Unidas \u2014como ACNUR, UNICEF, OIM o la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos\u2014 buscan \u201cimponer su agenda\u201d sobre el Estado dominicano. Esta percepci\u00f3n, alimentada por la ret\u00f3rica antiglobalista y el rechazo creciente a la Agenda 2030, no es del todo nueva. En realidad, forma parte de un viejo resabio soberanista que ya hab\u00eda descrito en un art\u00edculo anterior titulado Sobre el concepto de soberan\u00eda nacional del 30 de junio de 2025. En \u00e9l argument\u00e9 que la soberan\u00eda consiste en que el Estado mantenga su autopoiesis \u2014es decir, su capacidad de autorregularse y generar sus propias decisiones mediante procesos internos\u2014 mientras interact\u00faa con su entorno, y no en cerrarse al derecho internacional ni rechazar toda forma de cooperaci\u00f3n externa.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo, contin\u00fao esa reflexi\u00f3n, enfoc\u00e1ndome ahora en la relaci\u00f3n espec\u00edfica entre el Estado dominicano y los organismos internacionales que trabajan temas sensibles como derechos humanos, migraci\u00f3n, infancia o protecci\u00f3n humanitaria. Partamos, como ejercicio anal\u00edtico, de un supuesto que conviene tratar con seriedad: que estos organismos tienen agendas e intereses propios, y que buscan incidir en la orientaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas. A la luz de la teor\u00eda de sistemas, esta sospecha puede formularse en t\u00e9rminos m\u00e1s formales. Tanto el sistema pol\u00edtico dominicano como los organismos internacionales operan como sistemas que se reproducen con base en su propia l\u00f3gica interna (decisiones pol\u00edticas, programas de cooperaci\u00f3n, normas jur\u00eddicas, etc.) y que, aunque operativamente cerrados, son cognitivamente abiertos, lo que les permite observar e interpretar est\u00edmulos del entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los organismos internacionales intervienen con recomendaciones, exigencias o financiamiento condicionado, el sistema pol\u00edtico los percibe como perturbaciones ambientales. El temor a que \u201cimpongan su agenda\u201d puede interpretarse entonces como una reacci\u00f3n sist\u00e9mica destinada a reafirmar su frontera operativa. En este contexto, la noci\u00f3n de soberan\u00eda funciona como un dispositivo sem\u00e1ntico para delimitar qu\u00e9 est\u00edmulos del entorno se consideran aceptables y cu\u00e1les no.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta clave no es si hay o no influencia, sino c\u00f3mo se estructura esa interacci\u00f3n. Desde la teor\u00eda de sistemas, hablamos de&nbsp;<em>acoplamiento estructural<\/em>, es decir, de una relaci\u00f3n estable entre sistemas que conservan su autonom\u00eda, pero coordinan ciertas funciones. En ese marco, podemos imaginar tres escenarios posibles:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Que el sistema se abra de forma acr\u00edtica y pierda capacidad de decisi\u00f3n propia (subordinaci\u00f3n).<\/li>\n\n\n\n<li>Que se cierre completamente al input externo (soberan\u00eda ingenua).<\/li>\n\n\n\n<li>Que articule un acoplamiento reflexivo y normativamente orientado (cooperaci\u00f3n estrat\u00e9gica).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La primera opci\u00f3n es una caricatura que nadie defiende seriamente; la segunda ha sido objeto de mi cr\u00edtica en el art\u00edculo anterior.&nbsp;Solo la tercera constituye una alternativa viable, racional y compatible con una democracia que se piensa a s\u00ed misma en di\u00e1logo con el mundo (es decir que se relaciona con su medio ambiente).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, lo que resulta pol\u00edticamente decisivo es qui\u00e9n define c\u00f3mo se interpreta ese acoplamiento. La percepci\u00f3n de injerencia de los organismos internacionales puede tener origen en una l\u00f3gica de autopreservaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico, pero es tambi\u00e9n estrat\u00e9gicamente explotada por ciertos actores que buscan cerrar la red institucional del Estado a toda influencia normativa externa. En nombre de la soberan\u00eda o del inter\u00e9s nacional, se bloquean propuestas, financiamientos, recomendaciones o acuerdos que, aunque leg\u00edtimos \u2014y en muchos casos necesarios para garantizar derechos humanos\u2014, son presentados como imposiciones extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta estrategia, cada vez m\u00e1s popular a nivel internacional, combina nacionalismo reactivo con control simb\u00f3lico del discurso p\u00fablico y persigue blindar decisiones regresivas, resistir avances en derechos humanos o consolidar un orden pol\u00edtico excluyente, sin tener que enfrentarse abiertamente a los marcos normativos internacionales.&nbsp;Se redefine as\u00ed, selectivamente, lo que se considera leg\u00edtimo, filtrando qu\u00e9 tipos de relaciones internacionales se aceptan y cu\u00e1les no, seg\u00fan la conveniencia ideol\u00f3gica del momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso si acept\u00e1ramos que puede haber riesgos en ciertas formas de injerencia, la respuesta m\u00e1s adecuada y racional no es el repliegue soberanista, sino el fortalecimiento del marco institucional de regulaci\u00f3n. Se trata de analizar con seriedad la interfaz entre el sistema pol\u00edtico y la red de sistemas institucionales del Estado que interact\u00faan con organismos internacionales. El Estado puede modelarse como una red institucional compuesta por nodos (ministerios, fuerzas armadas, poder judicial, etc.) conectados por flujos de informaci\u00f3n, normas, decisiones y recursos. Los organismos internacionales se insertan en esta red mediante proyectos, cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica, mesas de trabajo, acuerdos bilaterales, etc. Algunos nodos son m\u00e1s permeables o receptivos, otros m\u00e1s resistentes, y esto es parte natural de c\u00f3mo funciona un Estado complejo. El marco jur\u00eddico vigente y el sistema de frenos y contrapesos ya ofrecen un entorno regulatorio para estas interacciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas palabras, no hay evidencia estructural ni base racional suficiente para afirmar que los organismos internacionales imponen agendas en contra del inter\u00e9s nacional. Basta con que esas interacciones contin\u00faen realiz\u00e1ndose, como siempre ha ocurrido, dentro del marco normativo dominicano. Por el contrario, el Estado dominicano tiene mucho que ganar de su relaci\u00f3n con estos actores: no solo financiamiento, que es lo de menos, sino sobre todo transferencia de capacidades, fortalecimiento institucional y mejora en los est\u00e1ndares de protecci\u00f3n de derechos humanos. Un ejemplo claro es el plan de normalizaci\u00f3n de inmigrantes venezolanos con apoyo de la OIM, que ha permitido a miles de inmigrantes de ese pa\u00eds mantener un estatus migratorio regular en el pa\u00eds, integrarse a la visa social y evitar una crisis humanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del funcionamiento sist\u00e9mico del Estado, lo que verdaderamente debe importarnos es el bienestar y la dignidad de las personas sujetas a su autoridad. Los derechos humanos son dispositivos normativos que permiten centrar esa dignidad en toda acci\u00f3n estatal. Una democracia segura de s\u00ed misma no se protege encerr\u00e1ndose, sino regulando inteligentemente su apertura. Cooperar no es ceder soberan\u00eda: es ejercerla con inteligencia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el discurso p\u00fablico dominicano, cada vez es m\u00e1s com\u00fan o\u00edr que entidades adscritas a Naciones Unidas \u2014como ACNUR, UNICEF, OIM o la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos\u2014 buscan \u201cimponer su agenda\u201d sobre el Estado dominicano.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":68,"featured_media":5537,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-5536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5536"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5538,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536\/revisions\/5538"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}