{"id":5755,"date":"2026-03-30T12:18:32","date_gmt":"2026-03-30T16:18:32","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=5755"},"modified":"2026-03-30T12:18:39","modified_gmt":"2026-03-30T16:18:39","slug":"patrimonio-cultural-de-la-omision-a-la-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/patrimonio-cultural-de-la-omision-a-la-accion\/","title":{"rendered":"Patrimonio cultural: de la omisi\u00f3n a la acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Por su naturaleza cotidiana, solemos subestimar la fragilidad del patrimonio. Esta peligrosa inercia solo es interrumpida por un fugaz sentimiento de indignaci\u00f3n cuando eventualmente presenciamos el resultado de nuestra inacci\u00f3n: la desaparici\u00f3n de aquello que hab\u00edamos tomado por sentado. Sin embargo, a pesar del impacto que nos generan estas p\u00e9rdidas, este c\u00edrculo vicioso se repite una y otra vez sin que poco o nada cambie para evitarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El patrimonio nos importa, por eso nos duele cada vez que vemos demoler un edificio hist\u00f3rico, fallecer el \u00faltimo custodio de una tradici\u00f3n o deteriorarse una memorabilia; porque sabemos que la extinci\u00f3n de estos significa una p\u00e9rdida irrecuperable de elementos profundamente arraigados en nuestra identidad. M\u00e1s all\u00e1 de lo nost\u00e1lgico, tambi\u00e9n perdemos la oportunidad de traducir este legado heredado en un elemento de cohesi\u00f3n social, aprendizaje colectivo y, en su dimensi\u00f3n m\u00e1s econ\u00f3mica, una fuente de desarrollo sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, merece la pena detenernos a reflexionar: \u00bfPor qu\u00e9 algo que para nosotros es tan valioso, y que tiene tanto potencial, contin\u00faa desapareciendo sin que se haga nada significativo al respecto?<\/p>\n\n\n\n<p>Para sorpresa de muchos, Rep\u00fablica Dominicana cuenta con una extensa trayectoria normativa que inici\u00f3 en 1870 con la declaraci\u00f3n del Alc\u00e1zar Virreinal de Col\u00f3n y Toledo (en ruinas en aquel entonces) y la \u201cColumna Chata\u201d como \u201cmonumentos nacionales\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un hito importante en la conciencia colectiva sobre la importancia del patrimonio cultural ocurri\u00f3 en 1908, cuando la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo intent\u00f3 terminar el inconcluso campanario de la Catedral Metropolitana, despertando una fuerte oposici\u00f3n que qued\u00f3 inmortalizada en las palabras de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00a1Respetad lo antiguo! Conservadlo; hacedlo vivir contra la invasi\u00f3n destructora de la vejez; hacedlo vivir con vida propia: para ello, deb\u00e9is ser sabios, en modo tal que cada toque vuestro sea t\u00edmidamente fiel a la inviolada armon\u00eda del conjunto. No la modernic\u00e9is, queriendo colocar \u201c\u00a1b\u00e1rbara labor!\u201d sobre la tragedia de los siglos la m\u00e1scara irrisoria de una edad sin arte o sin fe\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en los a\u00f1os posteriores tambi\u00e9n se permiti\u00f3 la desaparici\u00f3n de otras estructuras hist\u00f3ricas, como el hospital de San Nicol\u00e1s de Bari, demolido parcialmente en 1909, y del antiguo convento de Santa Catalina, utilizado entonces como Palacio de Justicia, tras un incendio en 1925. Estos hechos evidencian una constante hist\u00f3rica: la brecha entre reconocimiento normativo y capacidad real de protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la primera mitad del siglo XX, los esfuerzos de conservaci\u00f3n del patrimonio se limitaron a la declaraci\u00f3n de nueve (9) \u201cmonumentos nacionales\u201d y la creaci\u00f3n del primer \u00f3rgano regulador del patrimonio cultural, la <strong>Comisi\u00f3n de Conservaci\u00f3n de Monumentos, Obras y Piezas de Importancia Hist\u00f3rica, Art\u00edstica o Arqueol\u00f3gica<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, durante este periodo de escasa actividad p\u00fablica, la labor de figuras como Erwin Walter Palm e Hilde Domin y su libro <strong>\u00abLos Monumentos Arquitect\u00f3nicos de la Espa\u00f1ola\u00bb<\/strong>, publicado en 1955,&nbsp; contribuy\u00f3 a documentar y revalorizar nuestro pasado, inspirando a una generaci\u00f3n que impuls\u00f3 avances significativos en la conservaci\u00f3n del patrimonio en los a\u00f1os subsecuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado, la segunda mitad del siglo XX fue un periodo de intensa proactividad. Entre 1967 y 1969, se definieron los l\u00edmites de la Ciudad Colonial en Santo Domingo, se cre\u00f3 la <strong>Oficina de Patrimonio Cultural<\/strong> y se promulg\u00f3 la Ley 318 (1968) y el Reglamento 4195 (1969) sobre Patrimonio Cultural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este marco legal fue un importante avance en materia de institucionalidad, permitiendo la regulaci\u00f3n y protecci\u00f3n, al menos \u201c<em>en papeles<\/em>\u201d, de sesenta y dos (62) \u201cyacimientos arqueol\u00f3gicos\u201d, treinta y cinco (35) \u201cmonumentos nacionales\u201d, cinco (5) \u201cyacimientos submarinos\u201d y una (1) \u201czona protegida\u201d. Hasta la fecha, esta ha sido la mayor declaratoria legal de patrimonio cultural hecha en un solo esfuerzo legislativo en nuestro pa\u00eds; y aunque hoy tiene sus puntos mejorables, ha permitido la regulaci\u00f3n de estos hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los siguientes a\u00f1os tambi\u00e9n fueron de intensa actividad en lo que respecta a la gobernanza del patrimonio, iniciando con la creaci\u00f3n, en 1972, de la <strong>Comisi\u00f3n para la Consolidaci\u00f3n y Ambientaci\u00f3n de los Monumentos Hist\u00f3ricos de la Ciudad de Santo Domingo<\/strong>, primer \u00f3rgano administrativo de Ciudad Colonial, y en 1977, del <strong>Centro de Inventarios de Bienes Culturales<\/strong>. Poco despu\u00e9s, en 1979, se cre\u00f3 la <strong>Comisi\u00f3n de Rescate Arqueol\u00f3gico Submarino<\/strong>, la cual, a partir de 1999, moderniz\u00f3 sus funciones y cambi\u00f3 su nombre a <strong>Oficina Nacional de Patrimonio Subacu\u00e1tico<\/strong>. A partir de 2000, todo este conjunto institucional pas\u00f3 al hoy <strong>Ministerio de Cultura<\/strong>, bajo la supervisi\u00f3n del Viceministerio de Patrimonio Cultural. Por \u00faltimo, en 2022, tambi\u00e9n bajo la tutela del Ministerio, se cre\u00f3 la <strong>Direcci\u00f3n General de Museos (DGM)<\/strong>, consolidando la gesti\u00f3n integral de la museograf\u00eda dentro de un solo \u00f3rgano regulador.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En lo econ\u00f3mico, la ley 567 (1973) introdujo brevemente (s\u00f3lo un a\u00f1o a partir de su promulgaci\u00f3n) los primeros incentivos fiscales para los propietarios de inmuebles declarados como \u201cmonumento nacional\u201d, exoner\u00e1ndolos del pago del impuesto sobre la renta (ISR) durante un periodo de veinte (20) a\u00f1os. Adicionalmente, esta ley contempl\u00f3 que la restauraci\u00f3n de estos conllevar\u00eda la exoneraci\u00f3n de \u201ccualquier impuesto municipal o nacional\u201d. Asimismo, estableci\u00f3 como penalidad que aquellos inmuebles que no fueran restaurados, durante este mismo periodo, ser\u00edan declarados de \u201cutilidad p\u00fablica y de inter\u00e9s social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso normativo fue fortalecido a partir de 2010, cuando la <strong>Constituci\u00f3n,<\/strong> en su numeral cuatro (4) del art\u00edculo 64, estableci\u00f3 que el patrimonio cultural: <em>\u201cEst\u00e1 bajo la salvaguarda del Estado, que garantizar\u00e1 su protecci\u00f3n, enriquecimiento, conservaci\u00f3n, restauraci\u00f3n y puesta en valor\u201d. <\/em>En virtud de esto, el <strong>Tribunal Constitucional<\/strong> ha emitido siete (7) sentencias que han ayudado a cerrar vac\u00edos legislativos sobre la gesti\u00f3n del patrimonio (ver Anexo VI).<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, a la fecha, Rep\u00fablica Dominicana cuenta con <strong>noventa (90) \u201cmonumentos nacionales\u201d<\/strong> (ver anexo I) y unas <strong>siete (7) \u201c\u00e1reas protegidas\u201d<\/strong> (ver anexo II), de las cuales solo Ciudad Colonial y el Centro Hist\u00f3rico en Santiago cuentan con \u00f3rganos administrativos legalmente constituidos para su gesti\u00f3n. Asimismo, se han elaborado <strong>diecisiete (17) \u201cinventarios culturales\u201d <\/strong>(ver anexo III), y en 2001 se orden\u00f3 la creaci\u00f3n de un \u201cRegistro Nacional de Bienes Culturales Intangibles\u201d, mediante el decreto 1009-01. Finalmente, en el \u00e1mbito internacional, hemos inscrito <strong>diez (10) patrimonios ante la UNESCO<\/strong> (ver anexo VII).<\/p>\n\n\n\n<p>Regresando a la pregunta inicial, esta evoluci\u00f3n hist\u00f3rica nos revela la ausencia de un horizonte estrat\u00e9gico en la gesti\u00f3n del patrimonio cultural en Rep\u00fablica Dominicana. Al igual que en otras \u00e1reas del quehacer p\u00fablico, no ha existido continuidad o conexi\u00f3n de las acciones del Estado en torno al patrimonio cultural, as\u00ed como tampoco la capacidad o el deseo de cumplir el mism\u00edsimo marco legal vigente. Igualmente, nos revela la ausencia de incentivos para los propietarios o guardianes del patrimonio cultural, a pesar de los beneficios que estos generan para la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto apunta a una necesidad urgente: ya es tiempo de modernizar la gesti\u00f3n p\u00fablica del patrimonio cultural. Desde 1969 no se han hecho cambios significativos en el marco institucional del patrimonio cultural, a pesar de los cambios sociales, econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos del pa\u00eds desde entonces. En este sentido, se necesita redefinir el enfoque de la pol\u00edtica p\u00fablica bajo tres principios fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El patrimonio debe entenderse como un sistema integral que articule lo material y lo inmaterial, lo cultural y lo natural, superando las visiones fragmentadas actuales. Para esto es necesario formular una \u201cEstrategia Nacional de Patrimonio Cultural\u201d que integre a todos los actores involucrados y permita dar continuidad a las acciones ejecutadas desde el Estado.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Existen demasiadas instituciones p\u00fablicas persiguiendo el mismo objetivo, en un contexto con recursos bastante limitados. Por tanto, es indispensable fortalecer la institucionalidad, consolidando competencias en una estructura coherente que permita planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica, coordinaci\u00f3n interinstitucional y rendici\u00f3n de cuentas.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La conservaci\u00f3n del patrimonio es inseparable de los incentivos econ\u00f3micos. Resulta insostenible exigir a propietarios de bienes culturales y portadores de tradiciones que asuman los costos de preservaci\u00f3n \u00fanicamente \u201cpor amor al arte\u201d. Este enfoque ha restringido la conservaci\u00f3n a quienes cuentan con recursos suficientes, desplazando a los verdaderos custodios del patrimonio y debilitando su continuidad.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Resulta necesario crear el \u201cSistema Nacional de Patrimonio Cultural\u201d para agrupar y categorizar lo que hoy tenemos legalmente protegido; y luego de esto, ampliarlo a expresiones, inmuebles, conjuntos y piezas que hoy no cuentan con ninguna regulaci\u00f3n. A la par, se deben constituir legalmente \u00f3rganos administrativos en todas las \u201c\u00e1reas protegidas\u201d declaradas, para facilitar su gesti\u00f3n coordinada y formular sus respectivos \u201cplanes estrat\u00e9gicos\u201d que establezcan responsabilidades, metas y acciones en el corto y mediano plazo.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, en un contexto regional donde ya muchos destinos tur\u00edsticos compiten bajo la misma propuesta de \u201csol y playa\u201d, nuestro patrimonio cultural tiene el potencial de ser ese gran elemento diferenciador capaz de diversificar nuestra oferta tur\u00edstica, generar oportunidades econ\u00f3micas y redistribuir sus beneficios m\u00e1s all\u00e1 del modelo todo incluido.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, estamos frente a una oportunidad estrat\u00e9gica e impostergable. El patrimonio cultural no tiene por qu\u00e9 continuar siendo un tema en el que solo pensamos cuando ya es demasiado tarde. Estamos a tiempo de aprender de nuestros errores para romper ese c\u00edrculo vicioso y finalmente transformar el patrimonio en un activo estrat\u00e9gico para el futuro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por su naturaleza cotidiana, solemos subestimar la fragilidad del patrimonio. 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