{"id":5834,"date":"2026-08-22T11:57:07","date_gmt":"2026-08-22T15:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/elmitin.do\/?p=5834"},"modified":"2026-08-22T11:57:12","modified_gmt":"2026-08-22T15:57:12","slug":"la-marcha-del-orgullo-lgbti-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmitin.do\/en\/opinion\/la-marcha-del-orgullo-lgbti-2026\/","title":{"rendered":"La Marcha del Orgullo LGBTI+ 2026"},"content":{"rendered":"<p>Este domingo 23 de agosto tendr\u00e1 lugar en Santo Domingo la Marcha del Orgullo LGBTI+ 2026. En anticipaci\u00f3n a este evento, he decidido escribir estas l\u00edneas para desmitificar algunas de las ideas que lo rodean, promover una mayor comprensi\u00f3n de su relevancia y hacer un llamado a la solidaridad con la lucha por los derechos de las personas LGBTI+ en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos con el elefante en la sala: \u00bforgullo de qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>La adopci\u00f3n del t\u00e9rmino \u2018\u2018orgullo\u2019\u2019 para denominar estas manifestaciones responde precisamente a la reivindicaci\u00f3n pol\u00edtica que hist\u00f3ricamente les ha dado sentido. Algunas personas interpretan, err\u00f3neamente, que hablar de orgullo supone afirmar cierta superioridad de la poblaci\u00f3n LGBTI+ frente al resto de la sociedad. En realidad, el mensaje es mucho m\u00e1s sencillo: sentir atracci\u00f3n, amar o establecer v\u00ednculos afectivos con una persona de tu mismo g\u00e9nero, o vivir una identidad o expresi\u00f3n de g\u00e9nero que no se corresponda con las expectativas asociadas al sexo que te fue asignado al nacer, no debe ser motivo de verg\u00fcenza ni dar lugar al rechazo, la exclusi\u00f3n o la vulneraci\u00f3n de derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>El orgullo es, ante todo, un llamado dirigido a cada persona LGBTI+ para que pueda reconocer y abrazar, en sus propios t\u00e9rminos, su orientaci\u00f3n sexual o identidad de g\u00e9nero. Es una afirmaci\u00f3n de la dignidad propia frente a los m\u00faltiples embates que todav\u00eda debe afrontar quien se aparta de las expectativas sociales sobre c\u00f3mo debe ser, a qui\u00e9n debe amar o c\u00f3mo debe vivir. En una sociedad en la que a muchas personas todav\u00eda les cuesta aceptar las realidades ajenas, el orgullo reivindica algo elemental: nadie deber\u00eda sentir verg\u00fcenza de quien es ni verse obligado a ocultarse para obtener la aceptaci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro contexto, ser una persona abiertamente LGBTI+ todav\u00eda implica pagar un precio. Tan solo en noviembre de 2025, el Tribunal Constitucional declar\u00f3 inconstitucionales dos disposiciones que sancionaban a integrantes de la Polic\u00eda Nacional y de las Fuerzas Armadas por mantener relaciones sexuales consensuales con personas adultas de su mismo sexo, incluso cuando ocurrieran en el \u00e1mbito privado. Hasta entonces, el propio ordenamiento jur\u00eddico legitimaba una diferencia de trato basada exclusivamente en la orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la desigualdad no se limita a esas disposiciones ni desapareci\u00f3 con aquella sentencia. Las personas LGBTI+ contin\u00faan sin contar con el mismo reconocimiento jur\u00eddico y la misma protecci\u00f3n que reciben las personas heterosexuales y cisg\u00e9nero en aspectos fundamentales de sus vidas. A ello se suman los prejuicios y estereotipos que todav\u00eda sirven para condenarlas socialmente, restringir sus oportunidades e impedirles disfrutar de sus derechos y experiencias vitales en igualdad de condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, salir a marchar libre, abierta y p\u00fablicamente por las calles de Santo Domingo constituye un acto pol\u00edtico, de resistencia y de reivindicaci\u00f3n. Es la respuesta de una poblaci\u00f3n hist\u00f3ricamente marginada, a la que se le ha ense\u00f1ado que, a lo sumo, puede ser tolerada mientras permanezca en las sombras y no exprese su realidad con la misma libertad con la que lo hacen las personas heterosexuales y cisg\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a quienes, desde el miedo, el prejuicio, la incomprensi\u00f3n o la intolerancia, promueven el rechazo, el odio y la marginaci\u00f3n de las personas LGBTI+, la marcha afirma p\u00fablicamente: estamos aqu\u00ed. Sin hacer da\u00f1o a nadie ni vulnerar los derechos de terceras personas, salimos a las calles para reivindicar que tenemos el mismo derecho a vivir en libertad, de acuerdo con nuestra individualidad y sin ocultarnos \u00fanicamente porque nuestra existencia o nuestra visibilidad incomoden a otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPara qui\u00e9n es la marcha?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Marcha del Orgullo reivindica los derechos de las personas LGBTI+, promueve su visibilidad y reclama el espacio social que hist\u00f3ricamente les ha sido negado. Aunque, naturalmente, convoca principalmente a quienes forman parte de esta poblaci\u00f3n, en la actualidad las marchas del orgullo alrededor del mundo tambi\u00e9n re\u00fanen a familiares, amistades, personas aliadas y a cualquiera que comparta el compromiso de construir una sociedad m\u00e1s igualitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, no es necesario ser una persona LGBTI+ para participar. La marcha est\u00e1 abierta a quienes deseen sumarse, desde el respeto y la solidaridad, a una causa cuya esencia no es restringir derechos ni imponer una forma de vida, sino procurar que m\u00e1s personas puedan disfrutar de la libertad y la igualdad que todav\u00eda les son negadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tiene que ser as\u00ed?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s frecuentes, formulada tanto por quienes rechazan a la poblaci\u00f3n LGBTI+ como por algunas personas que forman parte de ella, se dirige a la manera en que determinadas personas se visten, se expresan o se comportan durante la marcha. \u00bfPor qu\u00e9 tiene que haber tanto color? \u00bfPor qu\u00e9 ciertas vestimentas? \u00bfPor qu\u00e9 algunas expresiones tienen que ser tan visibles?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas preguntas pierden de vista que la visibilidad consiste, precisamente, en mostrar aquello que durante tanto tiempo se nos ha exigido ocultar. La marcha es un acto pol\u00edtico de afirmaci\u00f3n frente a una sociedad que ha pretendido establecer qu\u00e9 cuerpos pueden mostrarse, qu\u00e9 afectos pueden expresarse y cu\u00e1les formas de feminidad o masculinidad resultan aceptables. Su prop\u00f3sito no es sustituir un modelo obligatorio de conducta por otro, sino defender la libertad de cada persona para expresarse de acuerdo con su propia individualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante esas horas, las calles de Santo Domingo se convierten en un espacio en el que muchas personas LGBTI+ experimentan una libertad que no siempre encuentran en su vida cotidiana: caminar sin esconder su feminidad o masculinidad; tomar de la mano a la persona que aman; bailar, abrazarse o mostrarse en p\u00fablico sin que la incomodidad ajena pretenda convertirse en hostigamiento, discriminaci\u00f3n o violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso no significa que todas las personas LGBTI+ deban vestirse, expresarse o vivir de la misma manera. Significa exactamente lo contrario: que ninguna deber\u00eda ser sancionada por hacerlo de una forma que otras personas no comprendan, no compartan o no elegir\u00edan para s\u00ed mismas. La libertad que la marcha reivindica no consiste en que todas las personas sean iguales, sino en que cada una pueda ser distinta sin que esa diferencia le cueste su dignidad o sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY si no me representa?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta me parece fundamental. La poblaci\u00f3n LGBTI+ no es un monolito, una organizaci\u00f3n ni una masa homog\u00e9nea. No comparte un solo pensamiento ni existe una autoridad que pueda hablar en nombre de todas las personas que la integran. Suponer lo contrario parte de una premisa equivocada: que tener una orientaci\u00f3n sexual o una identidad de g\u00e9nero diversa determina los valores, las opiniones, las conductas o las decisiones individuales de una persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese razonamiento responde al mismo mecanismo que sostiene otros prejuicios: atribuir determinadas caracter\u00edsticas a una persona \u00fanicamente por pertenecer a un grupo. Las personas heterosexuales no piensan igual, no votan por el mismo partidos, no profesan una misma religi\u00f3n, no disfrutan la misma m\u00fasica, no tienen los mismos hobbies, no forman un \u00fanico modelo de familia ni viven su sexualidad de una sola manera. Algunas se dedican a la medicina, otras a la pol\u00edtica, al empresariado, al voluntariado o a cualquier otra actividad. A nadie se le ocurrir\u00eda afirmar seriamente que la conducta de una persona heterosexual representa a todas las dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre en cualquier otro grupo social. Ni siquiera quienes pertenecen a una misma iglesia viven su religi\u00f3n de forma id\u00e9ntica, ni quienes militan en un mismo partido pol\u00edtico coinciden siempre sobre todas las pol\u00edticas o los liderazgos internos. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, habr\u00eda de exigirse o asumir una uniformidad a una poblaci\u00f3n tan amplia y diversa como la LGBTI+?<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico elemento com\u00fan que permite agrupar bajo estas siglas a quienes integran esta poblaci\u00f3n es tener una orientaci\u00f3n sexual o una identidad de g\u00e9nero diversa. De all\u00ed no puede inferirse una personalidad, una ideolog\u00eda, un modo de vida ni una determinada conducta. Ser gay, lesbiana, bisexual o trans no nos hace id\u00e9nticos. Las personas LGBTI+ somos iguales precisamente en nuestro derecho a ser profundamente diversas.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa diversidad se desprende que la Marcha del Orgullo, como espacio de visibilidad y reivindicaci\u00f3n, no puede expresar una \u00fanica manera de ser LGBTI+. Ni siquiera todas las personas que integran esta poblaci\u00f3n experimentan la discriminaci\u00f3n de la misma forma. La orientaci\u00f3n sexual y la identidad de g\u00e9nero se entrecruzan con otros elementos de la identidad y de las circunstancias de cada persona, como su g\u00e9nero, color de piel, nacionalidad, situaci\u00f3n econ\u00f3mica, discapacidad, religi\u00f3n o nivel educativo. Estas diferencias condicionan tanto la manera en que cada persona vive como las formas de exclusi\u00f3n que puede enfrentar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, aunque pueda parecer controvertido, nadie est\u00e1 llamado a representar individualmente a nadie durante la marcha. La marcha nos abraza en nuestra diversidad, pero corresponde a cada persona, desde su individualidad y en ejercicio de su libertad, acudir a ella y representarse a s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de los procesos electorales, en los que escogemos autoridades que luego deben representar a toda la poblaci\u00f3n, la marcha no elige portavoces ni exige adhesi\u00f3n a cada expresi\u00f3n que tenga lugar en ella. Es un espacio abierto para cuestionar, precisamente, la idea de que existe una forma correcta o incorrecta de ser LGBTI+, o de que todas las personas que integramos esta poblaci\u00f3n somos de una misma manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando alguna amistad me dice que no se siente representada por lo que observa en la marcha, suelo responderle que lleve a ella aquello que quisiera encontrar: un cartel de gays m\u00e9dicos, lesbianas arquitectas, empresarios bisexuales, cristianos LGBTI+, militares queer o mujeres trans de derecha. Las personas LGBTI+ somos todo eso y mucho m\u00e1s. Tenemos el mismo derecho que cualquier otra persona a ejercer esas profesiones, abrazar esas convicciones y construir nuestras vidas conforme a nuestras propias decisiones. La marcha existe, precisamente, para que toda esa diversidad tambi\u00e9n pueda hacerse visible.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo esp\u00edritu, luchar por el respeto y la igualdad de derechos exige que las propias personas LGBTI+ reconozcamos que nuestra poblaci\u00f3n tampoco es un monolito. Cada quien contribuye a esta causa haciendo visible su propia realidad y su manera particular de existir. Por eso, como bien dec\u00eda la presidenta de Casa Q+, Belkis Batista, no es necesario sentirse \u2018\u2018representado\u2019\u2019 por todas las expresiones presentes en la marcha para participar en ella. All\u00ed ninguna persona te representa por el solo hecho de compartir contigo una orientaci\u00f3n sexual o una identidad de g\u00e9nero diversa. Te representas t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Asistir a la marcha tampoco supone respaldar cada expresi\u00f3n, opini\u00f3n o actuaci\u00f3n de las dem\u00e1s personas que participan en ella, del mismo modo que compartir cualquier otro espacio social no implica suscribir la conducta de todas las personas presentes. Por el contrario, si no encuentras reflejada tu manera de ser o de vivir, tu presencia adquiere todav\u00eda m\u00e1s importancia: tambi\u00e9n existen personas LGBTI+ como t\u00fa, con el mismo derecho a hacerse visibles, ocupar el espacio p\u00fablico y participar plenamente en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed resultar\u00eda contradictorio ser\u00eda sancionar, condenar o excluir a quienes, dentro de la propia poblaci\u00f3n LGBTI+, son diferentes de nosotros. Hacerlo reproducir\u00eda la misma l\u00f3gica de exclusi\u00f3n y discriminaci\u00f3n contra la cual esta causa pretende luchar. La igualdad que reclamamos hacia fuera tambi\u00e9n debe orientar la manera en que nos relacionamos entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque algunas personas decidan mantenerse al margen o renieguen abiertamente de esta lucha, los espacios conquistados por quienes se exponen, se organizan y se hacen visibles terminan ampliando los derechos y las libertades de todas. Incluso de quienes consideran que esas personas no las representan.<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo, las calles de Santo Domingo volver\u00e1n a llenarse de personas distintas entre s\u00ed, pero unidas por una reivindicaci\u00f3n elemental: el derecho a vivir con dignidad, en libertad y sin que su orientaci\u00f3n sexual o identidad de g\u00e9nero las convierta en objeto de verg\u00fcenza, exclusi\u00f3n o violencia. Si eres una persona LGBTI+ y no encuentras en la marcha aquello que te representa, ll\u00e9valo contigo. Si no lo eres, tambi\u00e9n puedes sumarte desde la solidaridad y la convicci\u00f3n de que la libertad y la igualdad no pierden valor cuando alcanzan a m\u00e1s personas.<\/p>\n\n\n\n<p>La Marcha del Orgullo no exige que vivamos, amemos o nos expresemos de una misma manera. Reivindica que todas las personas podamos hacerlo libremente. Este domingo marchamos porque estamos aqu\u00ed, porque no tenemos nada de qu\u00e9 avergonzarnos y porque las calles, la sociedad y los derechos tambi\u00e9n nos pertenecen.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribo estas l\u00edneas para desmitificar algunas de las ideas que lo rodean, promover una mayor comprensi\u00f3n de su relevancia y hacer un llamado a la solidaridad con la lucha por los derechos de las personas LGBTI+ en la Rep\u00fablica Dominicana.<br \/>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>","protected":false},"author":46,"featured_media":5835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[146],"class_list":["post-5834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-derechos-humanos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5836,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5834\/revisions\/5836"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmitin.do\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}